Turquía ingresa 60,989 millones de dólares por tomate seco en el primer semestre de 2026
Turquía exportó 18.301 toneladas de tomate seco a 91 países entre enero y junio de 2026, con ingresos de 60,989 millones de dólares. Estados Unidos fue el principal mercado y el sector aspira a alcanzar 100 millones de dólares en el conjunto del año.
Las exportaciones llegan a 91 países
Turquía exportó 18.301 toneladas de tomate seco a 91 países durante los seis primeros meses de 2026 y obtuvo 60,989 millones de dólares, según datos de las Asociaciones de Exportadores del Egeo recogidos por Ajans Haber y Star. El resultado refleja el peso comercial del tomate seco en la industria transformadora turca y sitúa al sector por encima de la mitad de su objetivo anual de 100 millones de dólares.
Estados Unidos fue el mayor destino por valor, con compras por 16,053 millones de dólares. Italia ocupó el segundo puesto con 8,864 millones y el Reino Unido el tercero con 5,344 millones. Los tres mercados sumaron 30,261 millones de dólares, casi la mitad de los ingresos del semestre. Europa y Estados Unidos siguen siendo los principales destinos, aunque el consumo también ha aumentado recientemente en Brasil, según el presidente de la Cámara de Comercio de Torbalı, Abdulvahap Olgun.
La elevada producción sostiene la transformación
Turquía produce más de 14 millones de toneladas de tomate al año y es el tercer productor mundial, después de China e India, informó Star. La mayor parte de la producción se concentra en Antalya, Mersin e İzmir. Además de venderse para consumo fresco, el tomate se transforma en concentrado, salsas y productos secos, lo que permite a productores y procesadores atender mercados con distintas especificaciones y exigencias de conservación.
El tomate seco figura entre los productos de mayor valor añadido obtenidos de la cosecha. Kemal Saygıner, productor y exportador de İzmir, señaló que se necesitan aproximadamente 15 kilogramos de tomate fresco para obtener 1 kilogramo de tomate seco. La proporción muestra la considerable demanda de materia prima de esta industria, aunque las fuentes no precisaron el equivalente exacto en tomate fresco de los envíos del primer semestre.
Una producción intensiva en trabajo para mercados distintos
La campaña de transformación comienza en julio, cuando el tomate cosechado se transporta en camiones y tractores a las zonas de secado. Los trabajadores cortan cada pieza por la mitad y después la salan o la tratan con azufre, en función de las exigencias del cliente. El producto permanece al sol durante aproximadamente una semana antes de ser limpiado, clasificado y envasado en las plantas. Los lotes terminados se conservan en cámaras frigoríficas hasta que llegan los pedidos y se preparan conforme a las normas del mercado de destino.
Los usos finales varían entre países. Olgun explicó que el tomate seco turco se utiliza en pizzas, pasta y salsas en Italia, mientras que la demanda creciente de Estados Unidos y Brasil está vinculada a las hamburguesas. Esta diversidad permite a los proveedores acceder a fabricantes de alimentos, cadenas de restauración y distribuidores de ingredientes, sin depender de un único segmento minorista. Para alcanzar el objetivo anual, el sector necesita otros 39,011 millones de dólares en el segundo semestre de 2026. La disponibilidad de producto juega a su favor: Olgun afirmó que Torbalı, uno de los principales centros productores, registra una cosecha abundante este año.
Análisis completo del mercado