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Túnez fija una reserva de 19,8 millones de litros de leche para la temporada baja

Túnez fijó en 19,8 millones de litros la reserva reguladora de leche fresca esterilizada para 2026. Sin datos sobre consumo nacional, existencias actuales y producción diaria, no es posible determinar si cubrirá la demanda durante toda la temporada de baja lactación.

Túnez fija una reserva de 19,8 millones de litros de leche para la temporada baja

El Gobierno define la reserva para 2026

Túnez fijó en 19,8 millones de litros la reserva reguladora de leche fresca esterilizada para 2026. El volumen está destinado a respaldar el mercado interno cuando disminuya la producción de leche cruda. Directinfo informó de que la medida fue establecida mediante una orden ministerial conjunta fechada el 22 de septiembre de 2026 y publicada en el Diario Oficial de la República Tunecina.

La orden reúne a los ministerios responsables de industria, minas y energía; agricultura, recursos hidráulicos y pesca; finanzas; y comercio y desarrollo de las exportaciones. Define como periodo de alta lactación el comprendido entre el 1 de marzo y el 31 de agosto de 2026. Durante esos meses se recoge leche para almacenarla y liberarla cuando cae la producción. El acceso a la prima por almacenamiento de leche fresca esterilizada se extiende hasta el 31 de diciembre de 2026.

Aumenta la presión estacional sobre la oferta

La temporada de baja lactación en Túnez suele comenzar alrededor del 1 de septiembre y prolongarse hasta finales de febrero. La menor disponibilidad de forraje reduce la producción nacional y la oferta diaria de leche. Al mismo tiempo, el inicio del curso escolar y universitario y la reanudación de las clases en grandes instituciones elevan la demanda.

El calendario de Ramadán añadirá otra prueba para la reserva. Se prevé provisionalmente que Ramadán de 2027 comience el 8 de febrero, aunque la fecha deberá confirmarse mediante la observación oficial de la Luna. Su inicio coincidiría así con las últimas semanas del periodo de baja producción, antes de que la oferta de leche recupere plenamente su nivel estacional.

Las existencias acumuladas durante la alta lactación buscan cubrir este desfase. Túnez utiliza el mecanismo desde hace años y las recientes fluctuaciones del mercado no se convirtieron en una escasez prolongada. En anteriores alteraciones también se recurrió a la leche en polvo para regular el suministro. Sin embargo, la orden y los informes publicados no indican el consumo diario nacional, las existencias comerciales actuales, la recogida diaria ni el ritmo previsto de liberación de la reserva.

La suficiencia dependerá del control de existencias

Sin esos datos, los 19,8 millones de litros no pueden convertirse en una estimación fiable de días de cobertura. La eficacia dependerá no solo del volumen nominal, sino también de que se haya almacenado en su totalidad, de la velocidad de liberación, de su ubicación y de la capacidad para seguir los movimientos entre procesadores, almacenes y minoristas.

Túnez alcanzó la autosuficiencia lechera en 1999 y durante algunos años posteriores exportó excedentes y transformó otros volúmenes en leche en polvo. En 1981, el país había retirado el apoyo a la leche en polvo importada para fomentar la producción local de leche fresca. La renovada necesidad de reservas y el recurso ocasional a la leche en polvo subrayan la importancia de unas existencias transparentes. Para productores, procesadores y comerciantes, publicar los datos de almacenamiento y liberación sería la señal más clara de si 19,8 millones de litros bastarán para evitar interrupciones hasta finales de febrero.

Análisis completo del mercado

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