Los tratamientos prémium en casa impulsan un 4,1 % el consumo de productos capilares
El consumo de productos capilares aumentó un 4,1 % en 2025 y superó los 2.950 millones de €, según datos de Cosmetica Italia publicados por Corriere della Sera. Los consumidores amplían sus rutinas domésticas y los grupos de belleza cubren simultáneamente los segmentos masivo y prémium.
El cuidado capilar supera al conjunto del mercado de belleza
El consumo de productos para el cabello aumentó un 4,1 % interanual en 2025 y alcanzó más de 2.950 millones de €, según cálculos del centro de estudios Cosmetica Italia publicados por Corriere della Sera. El resultado superó el crecimiento medio del 3,2 % registrado por el sector de la belleza. Los productos de peinado entraron entre las tres categorías con mejor desempeño, con un avance anual de las ventas del 8,3 %.
Las cifras corresponden al mercado italiano, no al consumo mundial, aunque los factores que explican el avance son relevantes para fabricantes e inversores internacionales. Los grupos globales están situando el cuidado capilar junto al facial como una categoría donde el consumidor acepta rutinas más complejas, productos especializados y precios elevados. La oportunidad comercial se extiende así más allá del champú y el acondicionador básico.
La rutina doméstica multiplica las ocasiones de compra
Según Corriere della Sera, los consumidores consideran cada vez más los tratamientos capilares en casa como un pequeño lujo cotidiano y asequible. La rutina emergente suele tener tres fases: lavado, a veces precedido por un exfoliante del cuero cabelludo; aplicación de acondicionador o mascarilla; y uso de un protector térmico para limitar los daños relacionados con secadores, planchas y aparatos similares.
Cada paso adicional crea una ocasión de venta independiente. La oferta abarca limpieza, tratamiento, peinado y coloración, desde marcas económicas de supermercado hasta líneas prémium disponibles en perfumerías. El crecimiento del 8,3 % en peinado indica que el gasto se desplaza hacia productos utilizados después del lavado. Los fabricantes pueden elevar el valor de cada rutina sin depender únicamente de mayores volúmenes de champú.
Los grandes grupos cubren varios niveles de precio
Las grandes compañías responden con carteras dirigidas a distintos presupuestos. La oferta de L’Oréal va de Garnier a Aesop e incluye Redken y Vichy. The Estée Lauder Companies posee Aveda, Bumble and bumble y The Ordinary. Henkel, propietaria de la marca de gran consumo Schwarzkopf, adquirió recientemente la firma prémium Olaplex por 1.400 millones de $, según Corriere della Sera.
La categoría también atraviesa generaciones. Los consumidores de la generación Z tienden a experimentar y seguir tendencias, mientras que los miembros de la generación X de unos cincuenta años suelen ser más fieles, pero están dispuestos a pagar por productos específicos. Las mujeres constituyen el público principal, aunque los hombres forman un segmento relevante, especialmente en tratamientos destinados a frenar o prevenir el debilitamiento y la caída del cabello.
Para productores y minoristas, la cuestión comercial central es atender a este público amplio sin diluir el posicionamiento de las marcas. Las enseñas masivas aportan escala, mientras que las prémium captan a quienes tratan el cuidado capilar como un lujo discrecional. La expansión de exfoliantes, mascarillas, protectores térmicos y productos de peinado también intensifica la competencia por espacio en los lineales y presupuesto publicitario. Las empresas que vinculen necesidades concretas con niveles de precio claros podrán participar en varias fases de la rutina; las carteras dependientes de la limpieza básica tendrán menos vías de crecimiento.