La tala de cítricos amenaza la posición exportadora de naranja de Egipto
La tala continuada de cítricos podría reducir la producción egipcia de naranja y debilitar la posición del país en los mercados de exportación, advirtió el experto Maher Wali. El especialista pidió apoyo para los productores y mejoras en transporte y almacenamiento.
La pérdida de huertos amenaza la capacidad exportadora
La tala continuada de cítricos amenaza la capacidad de Egipto para conservar su posición en los mercados internacionales de naranja, según Maher Wali, profesor de horticultura y exdecano de la Facultad de Agricultura de la Universidad de Al-Azhar. En declaraciones recogidas por Veto, Wali afirmó que proteger la posición exportadora del país exige apoyar a los citricultores, conservar los árboles existentes y mantener la continuidad de la producción.
Egipto figura entre los principales países exportadores de naranja, señaló Wali. El avance de las talas podría afectar tanto al volumen total producido como a la clasificación del país en el mercado exportador. No se publicaron cifras sobre la superficie ya eliminada, el volumen de producción en riesgo ni los motivos por los que los agricultores están talando sus huertos.
La advertencia identifica, pese a la falta de esos datos, un riesgo directo para la capacidad de la industria citrícola. Los programas de exportación necesitan una base estable de huertos productivos, mientras que la eliminación de árboles adultos puede reducir la fruta disponible para almacenes de manipulación y exportadores. Una caída de la cosecha también dificultaría el suministro a los mercados extranjeros en los que ya operan los proveedores egipcios.
El apoyo a los productores resulta esencial
Wali pidió medidas de apoyo para los agricultores que actualmente cultivan cítricos y la asistencia necesaria para conservar sus huertos. Vinculó ese respaldo con la sostenibilidad de la producción y la protección del acceso de Egipto a los mercados de exportación.
La información no especifica qué mecanismos concretos deberían introducirse. Sin embargo, Wali centró su mensaje en conservar los árboles y mantener una producción compatible con el papel exportador consolidado del país. Para productores, centrales de manipulación y comerciantes, la cuestión principal es si podrá protegerse la capacidad de los huertos antes de que las talas reduzcan de forma más amplia la oferta comercializable.
El problema supera los límites de las explotaciones. Un sector exportador estable necesita que la fruta pase por la manipulación, el almacenamiento y el transporte sin pérdidas evitables. Wali relacionó por ello la presión sobre la producción citrícola con el problema general de pérdida de alimentos en Egipto, cuyo volumen calificó de elevado.
El transporte y el almacenamiento entran en el debate
Reducir la pérdida de alimentos exige una mejora integral del transporte y el almacenamiento en toda la cadena agrícola, según Wali. Las pérdidas no se limitan a la fase productiva, sino que continúan después de la cosecha, especialmente durante el traslado y la conservación de los productos.
El experto defendió ampliar las instalaciones adecuadas de almacenamiento cerca de las zonas productoras y propuso dotar a cada localidad de esa infraestructura. Aunque mencionó específicamente los silos, el objetivo más amplio es conservar los productos agrícolas, mejorar las prácticas de almacenamiento y reducir las cantidades desperdiciadas entre la cosecha y la venta.
Para la industria egipcia de la naranja, conservar los huertos y mejorar la eficiencia poscosecha son retos vinculados. Mantener los cítricos en producción protege la base de suministro, mientras que un mejor transporte y almacenamiento permite que una mayor parte de la cosecha llegue en condiciones comerciales a compradores nacionales o extranjeros. Sin avances en ambos frentes, los productores podrían tener menos incentivos para conservar sus huertos y los exportadores encontrarían más dificultades para defender la posición de Egipto en los mercados donde ya están presentes.