Tailandia estudia un plan de biocombustibles para 2026–2030 ante el fin del apoyo al E20
Los productores tailandeses de yuca y caña de azúcar piden un plan de transición energética para 2026–2030 antes del 24 de septiembre de 2026. Advierten que una menor demanda de E20 agravaría el exceso de capacidad de etanol y reduciría las compras de materias primas nacionales.
El sector agrícola pide una política antes del fin del apoyo
Los productores tailandeses de yuca y caña de azúcar instan al Gobierno a establecer un plan claro de transición energética para 2026–2030 antes de que la compensación de precios de los biocombustibles, amparada por la Ley del Fondo de Combustibles, expire el 24 de septiembre de 2026. Las organizaciones temen que el final del apoyo reduzca la diferencia de precio entre el gasohol E20 y la gasolina convencional, debilitando el incentivo de los automovilistas para elegir la mezcla con etanol.
Thai PBS y RYT9 informaron que Rangsee Phisard, presidente de la Asociación Tailandesa de Productores de Yuca, y Sittiboon Ratchasuwirot, presidente del Instituto de Productores de Caña de Azúcar del Nordeste, reclaman medidas para sostener la demanda en toda la cadena del etanol. Este combustible constituye una salida importante para la yuca, la caña y la melaza nacionales, y conecta a los agricultores con los productores de combustible y las refinerías.
El consumo ronda la mitad de la capacidad instalada
Las 28 plantas de etanol de Tailandia tienen una capacidad conjunta superior a 7 millones de litros diarios, mientras que el consumo actual se sitúa en aproximadamente 3,5 millones de litros diarios, según ambas publicaciones. La industria utiliza, por tanto, como máximo cerca de la mitad de su capacidad disponible. Las organizaciones advierten que, sin un mecanismo sustitutivo, la demanda podría caer por debajo de 3,5 millones de litros diarios y agravar el excedente existente.
La volatilidad del petróleo impulsó el consumo de E20 durante algunos periodos de comienzos de año, pero el mercado general del etanol permaneció estable o retrocedió ligeramente por la debilidad económica, según Thai PBS. Si el E20 pierde su ventaja de precio, la menor demanda de combustible se transmitirá rápidamente a las plantas de etanol. Estas podrían reducir los cupos y precios de compra de la yuca, mientras que los ingenios y las instalaciones vinculadas podrían demandar menos caña y melaza.
La propuesta busca valor añadido y nuevos mercados
Las organizaciones agrícolas quieren pasar de un fondo que sostiene los precios a un sistema que genere valor añadido y nuevos mercados. Piden objetivos de largo plazo para el etanol y el E20, continuidad para planificar inversiones y producción, y un mayor aprovechamiento de las materias primas agrícolas nacionales. A comienzos de año, el Gobierno estudió convertir el E20 en la gasolina base de Tailandia para reforzar la seguridad energética y reducir la dependencia del crudo importado, informó RYT9.
Sittiboon señaló que reducir el mercado del etanol sin crear una salida alternativa afectaría a la demanda de materias primas, las compras de las fábricas, los volúmenes y costes de producción, el precio de la caña y los ingresos agrícolas. Citó a Brasil e India como grandes productores de etanol que coordinan políticas de largo plazo para la caña, el azúcar y el combustible. Las organizaciones tailandesas quieren que agricultores, industria y Gobierno participen en el marco para 2026–2030 antes de que termine el régimen actual.
La decisión afecta tanto a la agricultura como a la energía
El asunto inmediato es la competitividad minorista del E20, pero las consecuencias van más allá de las gasolineras. El consumo diario ya está unos 3,5 millones de litros por debajo de la capacidad instalada. Una nueva caída aumentaría la competencia entre plantas por las ventas y reduciría su capacidad para absorber producción agrícola. La incertidumbre también dificulta que productores y procesadores planifiquen cultivos, compras de materias primas e inversiones.
Los informes disponibles todavía no detallan un mecanismo sustitutivo. La petición del sector se centra así en el calendario: los objetivos e instrumentos de mercado deben estar listos antes del 24 de septiembre, no después de que empiecen a ajustarse la demanda y las compras de materias primas. La decisión gubernamental determinará si el etanol nacional continúa siendo una salida estratégica para la yuca y la caña durante el cambio de la política de biocombustibles.