Steppe firma dos acuerdos para distribuir 2.200 toneladas de dulces en China
El grupo agroindustrial ruso Steppe firmó dos acuerdos a largo plazo con grandes distribuidores chinos para suministrar 2.200 toneladas de productos de confitería hasta 2028. El crocante, el caramelo blando y el turrón llegarán a cadenas nacionales, mercados digitales y plataformas de streaming.
Los contratos de dos años abren canales nacionales de venta
El grupo agroindustrial ruso Steppe firmó dos acuerdos a largo plazo con grandes distribuidores de China para suministrar productos de confitería, según informó Vedomosti. Los contratos tendrán una duración de dos años y podrán prorrogarse. Las entregas previstas suman 2.200 toneladas hasta 2028.
El surtido acordado incluye crocante, caramelo blando y turrón. Steppe eligió estos productos tras estudiar el mercado local. Se venderán en grandes cadenas nacionales de China, así como en mercados digitales y plataformas de streaming, lo que dará a la empresa acceso tanto a tiendas convencionales como a los canales digitales del país.
El anuncio no detalla el valor de los contratos, el calendario de entregas ni los nombres de los distribuidores chinos. Tampoco precisa cómo se repartirán las 2.200 toneladas entre las tres categorías ni entre los canales físicos y digitales.
Steppe prepara productos adaptados al mercado chino
Los acuerdos amplían el trabajo que Steppe ya realiza con distribuidores chinos. Su director general, Andrey Neduzhko, señaló que el grupo agroindustrial lleva tiempo colaborando con distintas empresas de distribución en el país. Hace dos años, Steppe participó en el festival «Hecho en Rusia» de la provincia china de Liaoning, donde presentó alrededor de 15 productos de confitería. La empresa también pertenece al Consejo Empresarial Ruso-Chino desde 2023.
La siguiente etapa será desarrollar una gama específica para China. Steppe indicó que los nuevos productos incorporarán los resultados de su estudio de mercado y ofrecerán opciones que no están presentes en los surtidos de sus competidores. Según Neduzhko, entrar en nuevos segmentos y adaptar los productos a cada mercado permite crear fuentes adicionales de crecimiento.
Este enfoque local es relevante porque los primeros contratos abarcan una selección concreta, no toda la cartera de confitería de Steppe. Los resultados en cadenas comerciales, mercados digitales y plataformas de streaming pueden aportar información sobre las preferencias del consumidor antes de ampliar la gama china o comprometer volúmenes adicionales.
Un gran mercado con poca presencia de dulces rusos
Deep Market Insights valoró el mercado chino de confitería en 18.070 millones de dólares en 2025 y prevé que alcance 23.630 millones de dólares en 2034. La compañía espera un crecimiento medio anual del 3 %. Los consumidores chinos representaron el 8,5 % del mercado mundial de confitería el año pasado, según el análisis citado por Steppe.
Las exportaciones totales de Rusia a China crecieron un 44 % en el primer semestre de 2026, hasta 4.900 millones de dólares. Destacaron los aumentos del pescado congelado, un 87 %; el aceite de colza, un 19 %; la soja, hasta 3,1 veces; y los crustáceos, un 20 %. Las ventas de guisantes subieron un 48 %, las de aceite de girasol un 60 % y las de carne de cerdo y despojos un 36 %.
Los envíos de confitería siguen siendo comparativamente modestos, con aproximadamente un 1–1,5 %, según las cifras recogidas en el anuncio. Los contratos constituyen así un intento específico de Steppe por desarrollar una categoría que todavía no alcanza la escala de otras exportaciones rusas de alimentos y productos agrícolas a China. El plazo de dos años y la opción de prórroga permiten comprobar si existe demanda recurrente, mientras que la variedad de formatos de venta reduce la dependencia de una sola vía de acceso al consumidor chino.