Southern Glazer’s cierra el caso de discriminación de precios de alcohol en EE. UU.
Southern Glazer’s aceptó seis años de restricciones de precios y supervisión independiente para resolver las acusaciones de la FTC sobre ventajas concedidas a grandes cadenas. La orden propuesta abarca las ventas a sus cinco mayores clientes de cadenas en 26 estados de EE. UU. e incluye compensaciones por determinadas diferencias de precio.
Seis años de vigilancia para el mayor distribuidor de EE. UU.
Southern Glazer’s Wine and Spirits alcanzó un acuerdo con la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos por las acusaciones de que cobraba a minoristas independientes más que a las grandes cadenas por los mismos productos. La orden de consentimiento propuesta, anunciada el 2 de octubre de 2026, comprende casi todas las ventas de vinos y bebidas espirituosas del distribuidor a sus cinco mayores clientes de cadenas en 26 estados.
La FTC presentó la demanda en diciembre de 2024 al amparo de la Ley Robinson-Patman de 1936, que regula la discriminación de precios perjudicial para la competencia. La agencia alegó que Southern Glazer’s daba a cadenas como Total Wine, Walmart y Kroger acceso a descuentos y reembolsos que no estaban disponibles para competidores menores, incluso cuando los establecimientos se encontraban a pocas manzanas o millas de distancia. Southern Glazer’s negó haber infringido la ley y acordó resolver el litigio sin admitir irregularidades.
La dimensión del distribuidor da relevancia al caso en todo el mercado estadounidense de bebidas. Según la FTC, Southern Glazer’s generó aproximadamente 26.000 millones de dólares por ventas de vinos y bebidas espirituosas a clientes minoristas en 2023 y distribuye una de cada tres botellas de esas bebidas vendidas en el país. La agencia calificó la demanda como su primera acción para aplicar la Ley Robinson-Patman en una generación.
Pagos vinculados a diferencias recurrentes
La orden se centra en operaciones emparejadas en las que Southern Glazer’s vende el mismo producto, aproximadamente al mismo tiempo, a una gran cadena y a un minorista independiente cercano. Puede existir una infracción cuando el comercio independiente paga un precio considerablemente mayor, por encima de un umbral ligado a los costes operativos del estado correspondiente, y la diferencia acumulada supera los 5.000 dólares durante 12 meses.
Southern Glazer’s podrá subsanar una infracción que reúna los requisitos pagando al minorista independiente 1,5 veces la diferencia total de precios. Si no ofrece reparación y la FTC gana una acción de cumplimiento, el comercio deberá recibir el doble de la diferencia acumulada. Un supervisor independiente controlará el acuerdo durante seis años. Associated Press informa además de que la empresa deberá presentar registros detallados dos veces al año.
La orden se aplica en Alaska, Arizona, Arkansas, California, Colorado, Delaware, Florida, Hawái, Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Luisiana, Maryland, Minnesota, Misuri, Nebraska, Nevada, Nuevo México, Nueva York, Dakota del Norte, Oklahoma, Carolina del Sur, Tennessee, Texas y Washington. La demanda original abarcaba 33 estados, pero Associated Press señaló que una investigación posterior no pudo demostrar discriminación en siete de ellos. La orden tendrá fuerza legal cuando el juez federal responsable del caso la apruebe y firme.
Efectos para minoristas y proveedores de bebidas
Los comercios independientes obtienen un mecanismo definido de compensación, aunque el acuerdo no exige precios idénticos para todos los clientes. La Ley Robinson-Patman permite diferencias sustentadas en ahorros reales de costes de distribución. El presidente de la FTC, Andrew Ferguson, afirmó que Southern Glazer’s probablemente podría justificar de ese modo la mayoría de sus diferencias de precio. Describió la orden como autorregulada porque solo habrá pagos cuando el supervisor determine que un minorista independiente pagó más que una cadena competidora bajo las condiciones establecidas.
Alan Greenspan, director jurídico y de cumplimiento de Southern Glazer’s, declaró que la orden propuesta no prohíbe ninguna actividad empresarial concreta y que la compañía no prevé cambios sustanciales en sus operaciones o prácticas de precios. Para los productores de vinos y bebidas espirituosas, incluidos los proveedores extranjeros que trabajan con grandes distribuidores estadounidenses, la cuestión inmediata es la documentación: los descuentos, reembolsos y programas promocionales estarán sujetos a una comparación más estrecha entre canales. Los minoristas independientes podrían acceder a mejores ofertas o compensaciones, mientras que las ventajas concedidas a cadenas sin una justificación de costes afrontarán mayor escrutinio.