Honduras conserva solo 15.000 quintales de maíz apto para consumo humano
Honduras almacena unos 66.000 quintales de maíz, pero solo 15.000 son aptos para consumo humano. El IHMA analiza importaciones y otras medidas de abastecimiento, mientras las reservas de frijol cubren el mercado nacional.
Las existencias aptas para consumo bajan a 15.000 quintales
Honduras afronta una disponibilidad limitada de maíz después de que la sequía redujera la producción en varias zonas agrícolas. El Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) mantiene alrededor de 66.000 quintales de maíz, pero solo unos 15.000 cumplen las condiciones para el consumo humano. El resto se destinará a la elaboración de concentrado para animales, según Infobae y Hondudiario.
Las cifras dejan menos de una cuarta parte del inventario de maíz del instituto disponible para alimentación humana. El gerente general del IHMA, Allan Castillo, indicó que la entidad no está realizando nuevas compras porque hay poco producto en el mercado nacional y sus análisis muestran que adquirirlo, almacenarlo y venderlo posteriormente en grano podría generar pérdidas para el Estado.
El instituto estudia aumentar los inventarios, recurrir a importaciones o aplicar otras medidas para impedir que la menor oferta afecte a los consumidores. La decisión también tendrá en cuenta cómo se consume el maíz en Honduras. Castillo señaló que una proporción importante de la demanda nacional corresponde a productos procesados, especialmente harina, y no al grano vendido directamente a los hogares.
Las reservas de frijol ofrecen un margen de seguridad
La situación del frijol es más estable. Las bodegas del IHMA contienen alrededor de 110.000 quintales de la cosecha 2026, suficientes para abastecer el mercado interno y responder a interrupciones provocadas por la sequía. Una parte ya fue vendida a través de la Suplidora Nacional de Productos Básicos, Banasupro.
Una parte del frijol fue comprada directamente a productores hondureños. Otro volumen se importó desde Nicaragua porque la producción local no bastaba para cubrir las necesidades del mercado. Castillo afirmó que las facultades del IHMA permiten estas importaciones cuando las condiciones del mercado nacional las hacen necesarias.
El IHMA analiza ahora si continuará comprando frijol, si dará prioridad a este producto frente a otros o si añadirá otro alimento a su programa de compras y almacenamiento. El contraste entre ambos granos es claro: las reservas de frijol dan al Gobierno margen para administrar la oferta, mientras el reducido volumen de maíz alimentario limita sus alternativas.
La falta de forraje presiona a los ganaderos
La sequía también reduce la disponibilidad de pastos y forraje en el sur de Honduras. La Secretaría de Agricultura y Ganadería entregó más de 410.000 libras de ensilaje de maíz a 410 pequeños ganaderos de los municipios de Pespire y San Antonio de Flores, en el departamento de Choluteca. La ayuda busca ofrecer una fuente alternativa de alimento ante la pérdida de vegetación.
La menor disponibilidad de forraje eleva los costos de los pequeños productores y aumenta el riesgo de que el ganado pierda peso o reduzca su producción de leche y carne. Si la sequía continúa, también pueden aumentar las pérdidas de animales. Destinar la mayor parte de las existencias de maíz del IHMA a concentrado atiende una presión inmediata del mercado pecuario, pero no resuelve la escasez de grano para la población.
Las próximas decisiones de abastecimiento dependerán de las lluvias y del desempeño de las cosechas nacionales. Honduras dispone por ahora de una reserva de frijol capaz de amortiguar el mercado, apoyada parcialmente por importaciones desde Nicaragua. En el maíz, las autoridades deberán equilibrar el costo de almacenar grano con la necesidad de asegurar la oferta alimentaria y mantener alimento disponible para los ganaderos.