La sequía reduce en 3,5 millones de toneladas la cosecha alemana de patata
Alemania prevé cosechar unos 10,4 millones de toneladas de patata en 2026, frente a casi 13,9 millones en 2025. La sequía, la caída del rendimiento y una reducción del 11 % en la superficie han limitado especialmente la oferta de patatas grandes para freír.
Fuerte descenso después de una cosecha récord
La cosecha alemana de patata caerá alrededor de 3,5 millones de toneladas en 2026, después de que la sequía redujera los rendimientos y los agricultores sembraran menos superficie. Wetter.net, citando datos preliminares de la Oficina Federal de Estadística, sitúa la producción en unos 10,4 millones de toneladas, frente a casi 13,9 millones en 2025. La campaña anterior produjo la mayor cosecha alemana de patata desde 1990, por lo que la comparación parte de un nivel excepcionalmente alto.
El rendimiento medio quedará por debajo de 40 toneladas por hectárea, cerca de un 15 % menos que el año anterior. Al mismo tiempo, las explotaciones redujeron la superficie alrededor de un 11 %, hasta 268.300 hectáreas. La combinación de menos hectáreas y menor productividad explica la fuerte pérdida nacional. En Renania del Norte-Westfalia, una de las principales regiones productoras, la oficina estadística del estado prevé unos 1,8 millones de toneladas. La cifra sería un 27,8 % inferior a la de 2025.
Escasean los calibres grandes para la industria
La sequía afectó tanto al volumen como al tamaño de los tubérculos. La asociación alemana de la industria transformadora de frutas, hortalizas y patatas informó de una escasez particular de patatas grandes aptas para elaborar patatas fritas. Para los procesadores, este problema es más específico que la caída de la cosecha total, porque la materia prima debe cumplir requisitos de calibre y calidad. Puede haber suficiente producto para el mercado fresco mientras los compradores industriales encuentran menos lotes utilizables. Según wetter.net, las cotizaciones comerciales ya reflejan precios más altos.
Las condiciones de recolección también elevaron los riesgos de calidad. La patata tiene raíces superficiales y necesita agua uniforme durante la formación de los tubérculos, pero esa humedad faltó durante semanas. El suelo seco se endureció, dificultando la extracción y aumentando el riesgo de terrones y daños en la cosecha. Las patatas dañadas son menos adecuadas para el almacenamiento o la transformación, de modo que la disponibilidad comercial puede caer más que la producción medida en campo.
El abastecimiento nacional sigue garantizado
El Gobierno alemán considera, no obstante, que el suministro nacional está asegurado. Alemania suele producir alrededor de un 45 % más de patatas de las que consume internamente, lo que proporciona un margen frente a la menor cosecha. Por eso, el Ministerio Federal de Agricultura espera precios estables a medio plazo, aunque las cotizaciones actuales han subido y la materia prima para transformación sigue ajustada. El impacto variará por segmento: la oferta para consumo fresco puede ser suficiente, mientras los fabricantes de patatas fritas y otros procesadores competirán más por tubérculos grandes y sin daños.
La lluvia posterior a la sequía no puede recuperar la producción perdida, pero ayudará a terminar la recolección. Wetter.net pronosticó hasta el lunes entre 15 y 40 litros por metro cuadrado en las principales zonas productoras de Baja Sajonia y Renania del Norte-Westfalia, con cantidades mayores cerca del mar del Norte. Un suelo más blando facilitará la extracción y puede limitar nuevos daños mecánicos. Sin embargo, para productores, procesadores y compradores, el equilibrio comercial de 2026 ya quedó determinado por la menor superficie y la falta de agua durante la fase crítica de crecimiento.