La sequía reduce la calidad y retrasa la cosecha récord de ciruela en Serbia
Serbia se encamina a una cosecha de ciruela excepcionalmente abundante, pero la sequía y las altas temperaturas han retrasado la maduración y reducido el tamaño y la calidad en algunas plantaciones. Con precios de compra de 20 a 25 dinares por kilogramo, los productores destinan más fruta a rakija y contemplan el secado como salida alternativa.
Una gran cosecha afronta condiciones adversas
Los productores serbios están recogiendo una cosecha de ciruela excepcionalmente abundante, pero la sequía y las altas temperaturas han debilitado sus perspectivas comerciales al retrasar la maduración y reducir la calidad de parte de la fruta. Los expertos esperan un año récord no solo para la ciruela, sino para la fruticultura serbia en general, según Euronews Serbia. Sin embargo, la elevada carga de los árboles no garantiza un gran volumen de fruta de primera clase ni mayores ingresos agrícolas.
El calor ralentizó el ciclo vital de las plantas y provocó una maduración considerablemente más lenta. La sequía también desplazó el inicio de la recolección y afectó al tamaño y la calidad en algunas parcelas. La falta de humedad resulta especialmente relevante justo antes de la cosecha, ya que puede reducir la proporción de ciruela de primera clase y limitar el acceso de los agricultores a precios de compra más altos.
En la región de Čačak, una de las zonas frutícolas más conocidas de Serbia, los agricultores cosechan las variedades Stanley y Čačanska rana. Los árboles presentan una buena carga, y en algunos huertos los rendimientos superan las expectativas. No obstante, la calidad desigual impide valorar la campaña únicamente por su volumen.
Los bajos precios complican las cuentas
El productor Ljubomir Todorović declaró a Euronews Serbia que los compradores pagaban entre 20 y 25 dinares por kilogramo de ciruela, mientras que el jornal de un trabajador rondaba los 6.000 dinares. Según Todorović, el precio de compra no cubre ni siquiera la recolección, antes de contabilizar el mantenimiento del huerto, los tratamientos y la poda. Por tanto, parte de la abundante producción podría quedarse sin una salida rentable en el mercado de fruta fresca.
La combinación de rendimientos elevados y menor calidad aumenta la presión sobre la industria transformadora. Alrededor del 80 % de la ciruela producida en Serbia se destina a elaborar rakija. Volúmenes menores se secan, congelan o venden frescos. Los agricultores para quienes no resulte rentable recolectar para el mercado fresco pueden enviar una mayor proporción a las destilerías, siempre que el procesamiento siga siendo económicamente viable.
Serbia cuenta con más de 50 millones de ciruelos y, según Euronews Serbia, posee la mayor cantidad de estos árboles por habitante del mundo. Esta base productiva proporciona abundante materia prima a los procesadores durante una buena campaña, pero también expone a los agricultores a una fuerte presión sobre los precios cuando la oferta supera la capacidad o disposición de los compradores para absorber fruta fresca.
El secado ofrece una salida alternativa
Darko Jevremović, director del Instituto de Fruticultura de Čačak, señaló la ciruela seca como una posible respuesta tanto al excedente actual como a futuras cosechas. En su opinión, parte de los productores podría orientarse al secado y debería promoverse con más intensidad el consumo de ciruela fresca y seca. El secado prolonga la vida útil y reduce la dependencia de las compras inmediatas durante el breve periodo de recolección, aunque la fuente no aporta cifras sobre la capacidad instalada ni las inversiones necesarias.
La campaña pone de relieve dos riesgos distintos para el sector serbio: la presión climática sobre la calidad y la debilidad de los precios en años de alta producción. Los especialistas citados por Euronews Serbia consideran que las ayudas agrícolas deben incluir medidas para mitigar los efectos del cambio climático. Para productores, procesadores y compradores, el valor final de la cosecha récord dependerá menos del número total de ciruelas que de la proporción que alcance la primera categoría y de la capacidad para transformar el resto.