La larga estación seca eleva el arroz a 900.000 rupias por saco en Gorontalo
El arroz en el Mercado Central de la ciudad de Gorontalo subió de unas 650.000 a entre 800.000 y 900.000 rupias por saco de 50 kilogramos. VIVA atribuye el aumento a las pérdidas de cosecha y a la menor oferta desde el inicio de la estación seca en marzo de 2026.
Las pérdidas de cosecha reducen la oferta de arroz
La prolongada estación seca iniciada en marzo de 2026 ha provocado pérdidas de cosecha en varias zonas arroceras de Indonesia. La reducción de los suministros ha impulsado con fuerza los precios en el Mercado Central de la ciudad de Gorontalo, en la provincia del mismo nombre. La interrupción afecta tanto a las existencias de los comerciantes como al gasto de los hogares en el principal alimento básico del país.
Según VIVA, el arroz se vendía anteriormente a unas 650.000 rupias por saco de 50 kilogramos. El precio ha subido a entre 800.000 y 900.000 rupias por saco, dependiendo de la variedad y la calidad. En el extremo superior, el incremento frente al precio anterior alcanza las 250.000 rupias.
Hasna, comerciante de arroz del Mercado Central, señaló que los precios habían aumentado considerablemente durante los últimos meses. Vinculó el alza con la caída de las entregas procedentes de regiones productoras afectadas por la sequía. El encarecimiento fue gradual a medida que disminuían las cosechas de los proveedores habituales.
Los comerciantes buscan arroz en otras regiones
Otro comerciante, Anton, explicó que la mayor parte del arroz vendido en el mercado de Gorontalo procede habitualmente de Tolai, en la provincia de Célebes Central. Las pérdidas de cosecha redujeron la producción de esa zona y obligaron a los vendedores a buscar suministros en otras regiones para mantener existencias suficientes.
Comprar fuera de la zona tradicional de abastecimiento incrementa los costes de adquisición y distribución. Los comerciantes deben organizar entregas mediante rutas diferentes y encontrar productores alternativos cuando la disponibilidad de cosecha ya es limitada. Según Anton, estos gastos adicionales también repercuten en los precios de venta.
La escasez dificulta que los vendedores consigan volúmenes suficientes para cubrir las necesidades del mercado. La situación muestra cómo una pérdida de producción en un distrito proveedor clave puede trasladarse rápidamente a los precios de otra provincia, especialmente cuando los volúmenes faltantes deben reemplazarse mediante canales más largos o costosos.
La demanda estable presiona los presupuestos familiares
La demanda se mantiene relativamente estable pese a los precios más altos, según Anton. El arroz es un producto esencial, por lo que los consumidores tienen poco margen para reducir sus compras. Pueden adquirir cantidades menores o recortar otros gastos, lo que hace que la demanda reaccione menos al precio que en los productos no esenciales.
Aldi Hapili, un comprador que vive en un alojamiento estudiantil alquilado, dijo a VIVA que el aumento ya estaba presionando sus gastos diarios. Sigue necesitando comprar arroz, pero ha tenido que reorganizar su presupuesto y controlar mejor sus desembolsos para cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
La evolución inmediata del mercado dependerá de las cosechas de Tolai y de otras zonas productoras capaces de abastecer Gorontalo. Hasta que se recupere la producción habitual, los comerciantes seguirán dependiendo de proveedores alternativos y los hogares afrontarán precios de hasta 900.000 rupias por saco de 50 kilogramos. El episodio refleja la exposición de los mercados locales de arroz a las pérdidas agrícolas causadas por el clima y el coste de sustituir suministros regionales interrumpidos.