Las sanciones de EE. UU. elevan el riesgo para el basmati indio destinado a Irán
Los exportadores indios de arroz basmati afrontan mayores riesgos de cobro, cumplimiento y transporte ante las nuevas medidas de Estados Unidos contra Irán. Irán suele comprar cerca de 1 millón de toneladas al año, pero los envíos de abril a junio cayeron un 62%, hasta 120.847 toneladas.
Un gran mercado de basmati queda bajo presión
El comercio indio de arroz basmati con Irán afronta una nueva amenaza mientras Estados Unidos prepara medidas adicionales contra Teherán y advierte a terceros países sobre posibles sanciones secundarias. Irán figura entre los mayores destinos del basmati indio y recibe cerca de 1 millón de toneladas de unas exportaciones totales anuales de aproximadamente 5 millones a 6 millones de toneladas. Una interrupción afectaría, por tanto, a una salida comercial relevante para procesadores, exportadores y agricultores indios.
Business Standard informó de que India exportó a Irán bienes por valor de 1.300 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2026, con el basmati aportando cerca del 60% de esa cifra. La exposición no se limita a los cargamentos, sino que también abarca los canales financieros utilizados para liquidar las operaciones. Los exportadores temen que una aplicación más estricta reduzca todavía más el suministro, aunque el arroz no sea el objetivo principal de las medidas estadounidenses.
Los pagos a través de EAU son decisivos
Satish Goyal, presidente de la Asociación de Exportadores de Arroz de toda India, declaró a Business Standard que el principal problema surgiría si las sanciones detuvieran los pagos efectuados a través de Emiratos Árabes Unidos por el arroz vendido a Irán. La mayoría de los compradores con los que operan los exportadores indios se encuentran en EAU, aunque el sector todavía no había recibido noticias de pagos bloqueados. Una interrupción elevaría el riesgo de cargamentos impagados y podría reducir la disposición de bancos, aseguradoras y navieras a gestionar transacciones vinculadas con Irán.
La presión ya aparece en los volúmenes. Según comerciantes citados por Business Standard, India envió a Irán unas 120.847 toneladas de basmati entre abril y junio, alrededor de un 62% menos que un año antes. Un exportador de Haryana afirmó que las alteraciones en torno al estrecho de Ormuz y las dificultades para entregar mercancía en Irán afectan a los embarques desde abril. Los operadores estudian rutas alternativas para los productos y el dinero, pero estas pueden elevar los costes y los riesgos de cumplimiento.
Los riesgos superan el mercado del arroz
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, pidió medidas inmediatas a los países que comercian con Irán, advirtió sobre sanciones secundarias e indicó que se anunciarían nuevas restricciones en los días y semanas siguientes. El Departamento de Estado de EE. UU. también sancionó a 4 empresas indias por el comercio iraní de petróleo y productos petroquímicos, incluida PortEiz Partners LLP, con sede en Gujarat, y dos de sus socios. La medida eleva los riesgos de cumplimiento y financiación para las compañías indias expuestas a Irán, incluso cuando su implicación directa sea limitada.
El comercio entre India e Irán ya se ha contraído con fuerza desde que Nueva Delhi dejó de comprar crudo iraní. Business Standard señaló que el intercambio bilateral bajó de 17.000 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2019 a 1.600 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2026. Antes de detener las importaciones en junio, India compró en abril y mayo crudo iraní por 707 millones de dólares gracias a una exención temporal estadounidense. Ajay Srivastava, fundador de Global Trade Research Initiative, afirmó que para India el riesgo más amplio era una posible extensión de las sanciones secundarias estadounidenses por sus importaciones rusas y un conflicto prolongado en el Golfo, no solo la caída del comercio con Irán.
Los desvíos pueden encarecer los costes
Las condiciones marítimas añaden otra fuente de incertidumbre. Prashant Vashisht, directivo de Icra, dijo que el tráfico medio por Bab el-Mandeb había caído de unos 77 buques a 22, mientras algunos barcos optaban por la ruta más larga alrededor del cabo de Buena Esperanza. Los trayectos prolongados aumentan el tiempo de tránsito y los fletes para India y los grandes importadores. Aun así, el Brent cayó un 3,2%, hasta unos 89 dólares por barril, su mínimo de una semana. El analista de Rystad Energy Jorge León dijo que el efecto adicional sobre los ingresos petroleros iraníes seguiría siendo limitado salvo que China, su único gran comprador restante, redujera sustancialmente sus compras. Para los proveedores de basmati, la prueba inmediata es si la carga puede llegar a Irán y el pago regresar por canales que los bancos sigan aceptando.