Rusia reduce a 1,8 millones de dólares sus importaciones de patata china
Rusia redujo sus importaciones de patata china a 1,8 millones de dólares en agosto, casi 2,5 veces menos que en julio y alrededor de un 25 % menos interanual. El avance de la cosecha nacional frenó las compras tras el comercio récord de 2025.
Las compras caen con fuerza en agosto
Rusia importó patatas chinas por valor de 1,8 millones de dólares en agosto, según datos de las aduanas de China recogidos por Profile. El valor mensual fue alrededor de un 25 % inferior al del mismo mes del año anterior y casi 2,5 veces menor que en julio. La caída revierte el aumento de las compras exteriores provocado por la escasez en el mercado interno ruso.
A pesar de la contracción, Rusia se mantuvo entre los cinco mayores compradores de patata china en agosto. Malasia ocupó el primer puesto, con importaciones por 4,2 millones de dólares, seguida de Vietnam, con 3,6 millones, y Hong Kong, con 1,9 millones, informó Profile citando a RIA Novosti. Los 1,8 millones de Rusia quedaron cerca del registro de Hong Kong, pero claramente por debajo de los dos principales destinos del Sudeste Asiático.
El comercio récord siguió a una cosecha rusa más débil
El descenso de agosto llega después de un año récord para el comercio de patata entre Rusia y China. En 2025, Rusia compró 167.800 toneladas de patata china por 62,7 millones de dólares. El volumen fue 3,6 veces superior al del año anterior y el mayor de la historia del comercio bilateral de este producto, según Profile.
Las compras aumentaron en parte porque la producción rusa de patata había caído casi un 12 % en 2024, hasta 17,83 millones de toneladas. La menor cosecha contribuyó a elevar los precios y la demanda de suministros extranjeros. China pasó a ser uno de los proveedores clave de Rusia, con una parte considerable de sus envíos destinada a Siberia y al Lejano Oriente ruso, donde la proximidad concede a los exportadores chinos una ventaja frente a proveedores orientados al oeste de Rusia.
La cosecha nacional limita la demanda estacional
Las condiciones del mercado cambiaron con la llegada de la nueva cosecha rusa. Las importaciones estacionales de patata prácticamente se habían detenido ya en verano, coincidiendo con una recolección nacional activa. Al 10 de agosto, el sector organizado había recogido unas 560.000 toneladas, 84.000 toneladas más que un año antes. El rendimiento medio subió de 25 a 30 quintales por hectárea.
El aumento de la cosecha temprana explica la pronunciada caída mensual de las compras a China. Para los productores y mayoristas rusos, una mayor oferta de patata recién recolectada reduce la necesidad de producto importado durante la campaña nacional. Para los proveedores chinos, las cifras muestran que el mercado ruso puede crecer rápidamente cuando escasea la producción local, pero también contraerse con rapidez cuando mejora la disponibilidad interna.
La producción de 2026 mantiene la incertidumbre
El panorama de suministro a más largo plazo es menos claro. AB-Centre prevé que la cosecha rusa de patata de 2026 podría disminuir un 11,5 %, hasta unos 7,5 millones de toneladas, por la reducción de la superficie sembrada. Sin más detalles sobre la cobertura estadística, esa estimación no puede compararse directamente con los 17,83 millones de toneladas de producción total de 2024, pero refleja la preocupación por la superficie cultivada y la futura oferta comercial.
Si se materializa la reducción prevista, la demanda de importaciones podría reaparecer tras la campaña rusa, especialmente en las regiones donde la patata china ya dispone de rutas consolidadas. Por ahora, los datos aduaneros de agosto indican que la mejora de la disponibilidad estacional en Rusia ha sustituido una parte de la demanda extraordinaria de importación registrada en 2025.