Rusia prevé elevar un 8% su cosecha de fresa hasta 318.000 toneladas en 2026
La cosecha rusa de fresa podría aumentar un 8% hasta 318.000 toneladas en 2026, pese a las variaciones meteorológicas en varias regiones. Rosselkhozbank prevé que los invernaderos, la ampliación de superficie y las tecnologías intensivas sostengan el crecimiento.
La producción se estima en 318.000 toneladas
La cosecha rusa de fresa podría alcanzar 318.000 toneladas en 2026, un 8% más que el año anterior, según la previsión presentada por Rosselkhozbank durante el Día Nacional del Campo en la región de Altái. Oleg Knyazkov, subdirector del Centro de Estudios Sectoriales del banco, dio a conocer la estimación.
Según informó TASS, las explotaciones de todas las categorías produjeron 294.300 toneladas de fresa el año pasado. El cultivo representó alrededor del 40% de la producción total de frutos rojos, lo que lo convierte en uno de los segmentos comerciales más importantes del sector ruso.
La previsión para 2026 supone añadir 23.700 toneladas al volumen registrado el año pasado. Rosselkhozbank espera ese crecimiento pese a las variaciones meteorológicas en algunas zonas productoras. Knyazkov señaló que los complejos de invernaderos ayudarán a reducir la exposición a las condiciones naturales y respaldarán la oferta de producto nacional.
Superficie, mejora vegetal e invernaderos impulsan el crecimiento
Knyazkov atribuyó un aumento anual anterior de casi el 30% a las condiciones meteorológicas favorables durante la fase decisiva de vegetación, la ampliación de la superficie cultivada y la intensificación de la producción. También contribuyeron los avances en mejora vegetal y tecnología agrícola, mientras que las ayudas estatales facilitaron la implantación de nuevas plantaciones.
Estos factores seguirán siendo fundamentales para el desarrollo del sector. El Centro de Estudios Sectoriales anticipa una nueva expansión de la superficie de fresa, un mayor uso de variedades modernas y más inversión en invernaderos. Las explotaciones también incorporarán más maquinaria para sustituir o complementar el trabajo manual en el cuidado y la recolección.
La mecanización es especialmente relevante para un cultivo que tradicionalmente requiere abundante mano de obra estacional y una manipulación cuidadosa. La producción en invernadero aborda otra limitación al reducir la dependencia de los rendimientos y los calendarios de suministro respecto del clima regional. En conjunto, estas inversiones pueden dar mayor previsibilidad a productores, transformadores, mayoristas y minoristas.
El sector organizado podría crecer un 22% hasta 2030
Rosselkhozbank espera que la fresa se consolide en los próximos años entre los tres cultivos de frutos rojos más tecnificados de Rusia, junto con la grosella y el arándano. La evaluación refleja tanto la expansión prevista del cultivo como la adopción creciente de tecnologías intensivas en las explotaciones.
A medio plazo, el Centro de Estudios Sectoriales prevé que la producción de fresa del sector organizado pueda aumentar hasta un 22% en 2030 frente a 2025. Identifica cinco motores: más superficie cultivada, mejora vegetal moderna, construcción de invernaderos, mecanización del cuidado y la recolección, y apoyo estatal.
Las previsiones apuntan a una mayor capacidad, aunque los resultados dependerán de la rapidez con que las explotaciones apliquen estas medidas y gestionen los riesgos meteorológicos regionales. Una cosecha mayor y más estable ampliaría el volumen disponible para la cadena nacional. Para productores y compradores, la cuestión central será si la inversión en cultivo protegido, nuevas plantaciones y maquinaria puede mantener el crecimiento tras la reciente y rápida expansión de la producción.