Rusia prevé una cosecha de remolacha azucarera de 50–51 millones de toneladas en 2026
La cosecha rusa de remolacha azucarera podría alcanzar al menos 50–51 millones de toneladas en 2026, frente a 48,3 millones en 2025. La producción prevista de 6,4–6,8 millones de toneladas de azúcar superaría el consumo interno y permitiría exportar excedentes.
La cosecha superaría el nivel de 2025
La cosecha bruta de remolacha azucarera de Rusia podría alcanzar al menos 50–51 millones de toneladas en 2026, por encima de los 48,3 millones de toneladas recogidos en 2025. La estimación fue presentada a RT por Ilya Bereznyuk, socio director de Agro and Food Communications. La mejora de las perspectivas refuerza la disponibilidad de materia prima para las azucareras rusas en la campaña 2026/27.
Bereznyuk prevé que Rusia produzca 6,4–6,8 millones de toneladas de azúcar durante la campaña. El volumen superaría el consumo medio anual de azúcar blanco del país, estimado en unos 5,5–5,7 millones de toneladas. Si se cumple el pronóstico, la oferta nacional cubriría la demanda y dejaría un excedente para aumentar las exportaciones o reponer existencias.
Los precios mayoristas podrían bajar durante la molienda
La mayor parte de la nueva cosecha llegará a las fábricas entre mediados y finales del otoño. Según Bereznyuk, los precios mayoristas del azúcar probablemente iniciarán entonces su descenso estacional habitual. El calendario es relevante para fabricantes de alimentos, minoristas y operadores, ya que una mayor actividad industrial suele ampliar la disponibilidad de azúcar de producción nacional.
La autosuficiencia de Rusia en azúcar alcanza actualmente el 104,9 %, según Bereznyuk. El nivel supera el umbral fijado por la Doctrina de Seguridad Alimentaria del país. El indicador apunta a una capacidad agrícola e industrial suficiente para cubrir las necesidades internas, aunque el balance definitivo dependerá del rendimiento de los cultivos, los resultados de la transformación y el volumen comercializado.
El mercado mundial añade presión externa
Las mejores perspectivas rusas coinciden con un aumento de los precios internacionales del azúcar. Bereznyuk declaró a RT que los futuros bursátiles subieron casi un 19 % solo en agosto y alcanzaron su máximo desde mayo de 2025. Atribuyó el movimiento a las expectativas de una fuerte caída de la cosecha de caña de azúcar en India, al aumento de la producción de etanol en Brasil y a los bloqueos del estrecho de Ormuz.
Una menor disponibilidad de caña en India podría endurecer las expectativas sobre la oferta mundial de azúcar. A la vez, una mayor producción brasileña de etanol puede desviar más caña desde el azúcar hacia los combustibles. Ambos factores tienen peso porque India y Brasil son participantes importantes del mercado internacional. Las perturbaciones en torno al estrecho de Ormuz también añaden incertidumbre a los costes energéticos y de transporte.
El excedente abre margen para exportar
En este contexto, una producción rusa de 6,4–6,8 millones de toneladas ofrecería un margen sobre el consumo interno de 5,5–5,7 millones de toneladas. La diferencia no equivale automáticamente al potencial exportador, pues las existencias, las pérdidas de transformación y las condiciones comerciales también determinan la disponibilidad. Aun así, daría más flexibilidad a fábricas y operadores si los precios mundiales continúan siendo favorables.
Bereznyuk describió la industria rusa como estable y destacó la producción nacional y la coordinación entre el regulador y las cadenas minoristas. Para los procesadores, la cuestión central será si las fábricas pueden absorber eficazmente la cosecha prevista durante el pico de campaña. Los operadores podrían encontrar mejores oportunidades de exportación gracias a la combinación de una mayor cosecha rusa y precios mundiales elevados, mientras que los compradores nacionales podrían beneficiarse del descenso estacional de los precios mayoristas cuando se acelere la molienda.