Rusia cosecha 75 millones de toneladas de trigo con un rendimiento 8% mayor
Rusia ha cosechado 75 millones de toneladas de trigo, 9 millones más que en el mismo periodo del año pasado. El rendimiento aumentó un 8%, aunque las previsiones finales oscilan entre 88,2 millones y 90 millones de toneladas.
La cosecha supera en 9 millones de toneladas la del año pasado
Rusia ha cosechado 75 millones de toneladas de trigo, 9 millones más que en la misma fase del año pasado, según declaró la ministra de Agricultura, Oksana Lut, durante un congreso del partido Rusia Unida. El rendimiento aumentó un 8% y la producción cubrirá por completo las necesidades internas de trigo, informó Interfax.
Los datos muestran un ritmo sólido de recolección, pero todavía no definen el volumen final. Lut había señalado la semana anterior que la cosecha rusa total de cereales se aproximaba a 100 millones de toneladas. Sin embargo, una parte considerable de la producción seguía en el campo en las regiones centrales y orientales, por lo que el resultado continúa expuesto al clima de final de temporada.
Las previsiones de trigo siguen por debajo de 90 millones de toneladas
SovEcon recortó su previsión para la cosecha rusa de trigo de 88,5 millones a 88,2 millones de toneladas tras revisar los datos de superficie sembrada, según Finmarket. La estimación para la región del Volga bajó 0,6 millones de toneladas, hasta 18,5 millones, y la de Siberia descendió 0,5 millones, hasta 7,4 millones. La proyección para el sur aumentó 0,7 millones, hasta 37,3 millones de toneladas.
El Instituto de Estudios del Mercado Agrícola, IKAR, mantiene una estimación superior. Su director general, Dmitri Rylko, había declarado a Agroinvestor que el instituto esperaba 138,5 millones de toneladas de cereales, incluidos 90 millones de toneladas de trigo. No obstante, admitió una posible revisión a la baja para el trigo y al alza para la cebada, cuya estimación era de 19 millones de toneladas.
La diferencia entre ambas previsiones de trigo es de 1,8 millones de toneladas. Los dos volúmenes permitirían cubrir el consumo interno según la valoración del Ministerio de Agricultura, pero el resultado final determinará cuánto grano podría quedar disponible más allá de ese mercado. Para productores y operadores, la calidad regional, las pérdidas durante la recolección y el calendario de las labores pendientes serán tan importantes como el tonelaje total.
La menor rentabilidad reduce la siembra
SovEcon indicó que los agricultores del Volga y Siberia siguen reduciendo la superficie de trigo de primavera ante la caída de la rentabilidad. Las difíciles condiciones meteorológicas también deterioraron las perspectivas en Siberia. La región de Novosibirsk declaró una emergencia regional después de perder cultivos en más de 19.500 hectáreas.
Agroinvestor atribuyó los daños a los vientos cálidos y secos y a la sequía atmosférica y del suelo durante junio y julio. La temperatura del aire superó los 30 grados Celsius y la capa superior del suelo llegó a 60 grados Celsius. Estas condiciones explican por qué el total nacional mantiene una amplia ventaja interanual mientras se reducen las previsiones de determinadas regiones.
El sur está cerca de completar la recolección
Al 19 de agosto, la recolección de cereales y legumbres estaba completada en un 99,6% en el Distrito Federal del Sur y en un 91% en el Cáucaso Norte. Tanto el Distrito Central como la región del Volga alcanzaban un 48%. La fase activa de la cosecha abarcaba casi toda la parte europea de Rusia.
Se esperaba un aumento importante de la producción de trigo y cebada en el Distrito Federal del Sur frente al año anterior. Los distritos Central y del Volga registrarían una menor cosecha total de cereales, aunque la reducción no se consideraba crítica por volumen. El balance definitivo sigue dependiendo de la compleja etapa previa al otoño y de las condiciones meteorológicas.
SovEcon también redujo su previsión de cebada de 19,5 millones a 19,2 millones de toneladas y la de maíz de 15,2 millones a 14,1 millones. Su cálculo para la producción total de cereales y legumbres bajó de 135,3 millones a 132,6 millones de toneladas. Los 75 millones de toneladas de trigo constituyen un resultado sólido, pero el clima y la menor superficie sembrada continúan limitando las perspectivas generales.