Rusia amplía un 12,4 % el área de girasol hasta 5 millones de hectáreas
La superficie rusa de girasol alcanzó entre 4,8 y 5,0 millones de hectáreas en 2026, un 12,4 % más que en 2025, debido a la mayor rentabilidad de las oleaginosas frente a los cereales de primavera. La expansión puede elevar la oferta para molturación y la producción de aceite vegetal, pero exige más infraestructura.
Las oleaginosas alcanzan nuevas cotas
Rusia amplió la superficie de girasol a entre 4,8 y 5,0 millones de hectáreas en 2026, un 12,4 % más que en 2025, según ZOL. El girasol sigue siendo la principal oleaginosa del país, por lo que el aumento resulta relevante para agricultores, plantas de molturación y proveedores de aceite vegetal. La mayor superficie eleva el potencial productivo, aunque la cosecha final dependerá del rendimiento y del clima, variables para las que la fuente no ofrece previsiones.
La expansión también abarca otras oleaginosas. El área de colza de invierno registró un crecimiento récord del 18,2 %, hasta 1,6-1,7 millones de hectáreas, mientras que la soja aumentó un 9,5 %, hasta 2,1-2,2 millones. En conjunto, girasol, colza de invierno y soja representaron alrededor del 20-22 % de la estructura de siembra agrícola rusa. Los datos muestran que los productores están destinando mucho más terreno a cultivos utilizados para fabricar aceite vegetal, harina proteica y otros derivados.
Los márgenes desplazan a los cereales de primavera
ZOL atribuyó el cambio a la escasa rentabilidad de los cereales de primavera. Los precios del trigo de cuarta clase bajaron un 24 % interanual, mientras que los márgenes de las oleaginosas fueron entre un 15 % y un 20 % superiores. La diferencia ofrece un incentivo claro para trasladar terrenos aptos hacia girasol, colza y soja. Las próximas decisiones de siembra seguirán dependiendo de la rentabilidad relativa de cereales y oleaginosas, y no únicamente de los volúmenes producidos.
La geografía productiva también se está ampliando. El Distrito Federal del Sur mantuvo el liderazgo en girasol, pero la superficie de colza creció un 21,3 % en la región del Volga. El área de soja aumentó un 11,7 % en Siberia y un 13,2 % en los Urales. El crecimiento fuera de las zonas tradicionales puede diversificar geográficamente la oferta, pero requiere silos, secaderos, transporte y plantas de molturación. Si falta capacidad, las cosechas mayores pueden tensionar la logística y reducir los precios al productor durante el periodo de máxima entrega.
Más materia prima y menor potencial cerealista
Para los procesadores, la ampliación apunta a una mayor reserva potencial de materia prima nacional. Si los rendimientos acompañan, las plantas podrían acceder a más semilla de girasol, colza y soja, elevar su utilización y aumentar la oferta de aceite vegetal y harina. La fuente no aporta previsiones de capacidad de molturación, producción, precios o comercio, por lo que todavía no es posible cuantificar el efecto en el mercado. La inversión en almacenamiento y procesamiento será especialmente importante en las regiones donde las oleaginosas crecen con mayor rapidez.
El cambio también afecta al balance cerealista ruso. Destinar más tierra a oleaginosas reduce el potencial productivo de trigo y cebada. Según ZOL, esto podría disminuir el exceso de oferta en el mercado cerealista interno, pero también generaría riesgos para la seguridad alimentaria si las cosechas de invierno fueran deficientes. Para los operadores, la cuestión no se limita al posible aumento del aceite de girasol. También importa si la logística y la industria podrán absorber el volumen adicional de oleaginosas sin perder demasiada flexibilidad cerealista ante eventuales daños meteorológicos.