La industria automotriz de Rumanía pierde 30.683 empleos y su producción cae un 12,7% en el primer semestre de 2026
Un informe de INFINEXA Insights sobre 2.325 empresas de la cadena automotriz rumana muestra que el empleo en un panel constante de 1.200 firmas cayó en 30.683 personas entre 2021 y 2025, mientras la facturación subió un 35,1% nominal. La producción local de vehículos bajó un 12,7% en el primer semestre de 2026, frente a un alza del 5,7% en las matriculaciones de la UE. El margen neto se redujo al 1,70%.
La industria automotriz de Rumanía recortó más de 30.000 empleos mientras la facturación del sector crecía, según un informe de mercado de INFINEXA Insights citado por Economedia, ziare.com y HotNews. La producción local de vehículos cayó un 12,7% en el primer semestre de 2026, mientras que las matriculaciones de turismos en la Unión Europea aumentaron un 5,7% en el mismo periodo.
El informe se basa en el análisis de 2.325 empresas de la cadena automotriz rumana, de las cuales 936 forman el perímetro principal de análisis para 2025. ziare.com y HotNews describen la reducción de plantilla como resultado de los últimos cuatro años, mientras que Economedia la enmarca en el quinquenio comprendido entre 2021 y 2025.
Sube la facturación, baja la plantilla
En las 1.200 empresas presentes en los cinco años analizados, el número de empleados cayó en 30.683 personas entre 2021 y 2025, un descenso del 13,7%, informa Economedia. En ese mismo periodo, la facturación del perímetro analizado creció nominalmente un 35,1%, de 154.500 millones de lei a 208.800 millones de lei. La mayor parte del recorte se concentró en los proveedores de primer nivel.
La rentabilidad fue en dirección contraria. El margen neto del conjunto del perímetro bajó al 1,70% en 2025 desde el 2,07% de 2021, y los proveedores de primer nivel cerraron en el 1,29%. Una cuarta parte de esos proveedores ya registraba pérdidas en 2025. El capital circulante añade tensión: las existencias y los créditos comerciales de los proveedores de primer nivel alcanzaron 36.300 millones de lei, el equivalente al 30% de su facturación, con un margen neto de apenas el 1,3%.
La producción cae mientras crece el mercado europeo
La divergencia se amplió en 2026. Las matriculaciones de turismos en la Unión Europea subieron un 5,7% en el primer semestre, pero la producción de vehículos en Rumanía bajó un 12,7%. En Mioveni la caída fue del 17,7% y en Craiova de aproximadamente el 7%.
El análisis atribuye la brecha a la erosión de la ventaja tradicional de costes de Rumanía en un momento en que el valor de la industria automotriz se desplaza hacia las baterías, la electrónica y el software. El coste horario del trabajo en la industria manufacturera rumana subió un 64% entre 2021 y 2025, y la energía industrial costó en el segundo semestre de 2025 un 43% más que en España. Rumanía aún no cuenta con un proyecto de producción de celdas de batería a escala industrial.
«No asistimos solo a un periodo débil de la industria automotriz, sino a un cambio en el lugar donde se crea el valor. Rumanía es fuerte en los eslabones que pierden valor de forma gradual y poco presente en los que lo ganan, es decir, baterías, electrónica de potencia y software», declaró Adrian Lotrean, consejero delegado de INFINEXA. «Para un proveedor de automoción, perder un contrato ya no significa solo perder un cliente, puede significar perder toda relevancia para la próxima generación de automóviles».
Las cifras de insolvencia van por detrás del deterioro
Los procedimientos formales siguen siendo escasos. En agosto de 2026, 13 de las 936 empresas analizadas para 2025 estaban en insolvencia o en concordato preventivo. Si se incluyen las firmas analizadas en 2024, la cifra llega a 26 de 1.077, es decir, el 2,4%. A escala nacional, el informe identificó 303 procedimientos colectivos abiertos en el primer semestre de 2026, un 39,6% más que un año antes.
Entre las primeras señales de deterioro y la apertura de un procedimiento pueden pasar entre seis y 24 meses, y en la automoción los contratos marco plurianuales y la estructura accionarial internacional alargan aún más ese intervalo. «Las insolvencias del sector no muestran la magnitud del deterioro de la industria automotriz, y no esperamos que se abran procedimientos de gran tamaño, así que asumimos aún más riesgo si miramos el indicador equivocado», afirmó Lotrean, que añadió que las empresas extranjeras pueden permitirse cerrar sus plantas locales y trasladarse fuera de Rumanía. El informe enumera señales tempranas que pueden preceder en seis a 24 meses a un procedimiento:
- pérdida de una nominación para un nuevo programa de vehículo
- reducción del número de turnos en el cliente principal
- caída significativa del resultado operativo
- aumento de los rechazos de calidad sin compensación comercial
- costes de financiación superiores al margen operativo
- aplazamiento del mantenimiento
- recorte de los límites de crédito comercial
Escenarios hasta 2030
Si el ajuste del empleo se modera al 2-3% anual, el sector podría perder entre 12.000 y 18.000 puestos adicionales hasta 2028, según el informe. En el escenario en el que Rumanía pierda un modelo de producción importante, el impacto podría alcanzar entre 35.000 y 40.000 empleos hasta 2030, con una caída de la producción de vehículos del 27% al 36% frente al nivel de 2025.
El sector genera actualmente unos 2.200 millones de euros anuales en ingresos presupuestarios directos. La pérdida de un modelo importante podría reducir esa cifra en torno a 380-530 millones de euros al año en el horizonte de 2030, además de pérdidas de exportaciones del orden de 2.000 a 3.000 millones de euros anuales.