República Dominicana amplía la mecanización agrícola mientras persiste la disputa por el arroz
República Dominicana impulsa maquinaria, drones y agricultura de precisión para reducir costos y depender menos de mano de obra extranjera. La iniciativa avanza mientras el Gobierno defiende las salvaguardias al arroz cuestionadas por Estados Unidos bajo el DR-Cafta.
La tecnología apunta a reducir los costos agrícolas
República Dominicana busca ampliar la mecanización agrícola para reducir los costos de producción, elevar los rendimientos y disminuir la dependencia del sector de la mano de obra extranjera. El presidente Luis Abinader afirmó que su Gobierno y el Ministerio de Agricultura promueven programas de incorporación de maquinaria y tecnología con objetivos de corto, mediano y largo plazo.
La estrategia comprende equipos para siembra, cosecha, riego y otras labores, además de drones y sistemas de agricultura de precisión. Al sustituir parte del trabajo manual, el Gobierno pretende hacer más eficiente la producción nacional y mejorar la rentabilidad de las explotaciones. El material publicado por Infobae no especificó presupuesto, cantidad prevista de equipos ni calendario de ejecución.
Pronamec combina equipos y formación especializada
El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, señaló que el Programa Nacional de Mecanización, conocido como Pronamec, busca reducir la dependencia de mano de obra, bajar costos y mejorar los ingresos de los productores. Su resultado dependerá tanto de la compra de equipos como de la disponibilidad de técnicos capaces de operar y mantener sistemas cada vez más especializados.
El Ministerio de Agricultura informó que 315 técnicos y profesionales ingresaron en cinco programas de formación especializada, desarrollados con universidades y organismos de cooperación. Por separado, la Junta Agroempresarial Dominicana, JAD, indicó que más de 40 jóvenes fueron capacitados en el manejo de drones para riego. Estas iniciativas crean una base inicial de capacidades para extender las tecnologías de precisión más allá de las grandes explotaciones con mayor acceso a capital.
La política se debatió en el XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, organizado por la JAD en Punta Cana. Participaron más de 700 productores de distintas provincias, que entregaron recomendaciones para la política sectorial. La agenda oficial también incluye acceso al agua, investigación agrícola y medidas frente a la sequía y la variabilidad climática, factores que condicionan el retorno de las inversiones en riego y agricultura de precisión.
La protección del arroz sigue en el centro del comercio
El impulso a la mecanización coincide con unas negociaciones comerciales con Estados Unidos en las que el arroz sigue siendo uno de los principales asuntos. El período de desgravación gradual del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos, conocido como DR-Cafta, terminó el 1 de enero de 2025. Según ese calendario, el mercado dominicano debía abrirse al arroz estadounidense sin aranceles ni límites de volumen.
Antes de que se aplicara esa apertura, el Gobierno dominicano emitió el Decreto 693-24 para mantener medidas de protección al cereal. La norma fijó un contingente libre de arancel de 23.300 toneladas métricas para el arroz estadounidense, mientras que las importaciones superiores pagan un 99 %. También conserva un contingente de la Organización Mundial del Comercio sujeto a un arancel del 20 %, y grava con un 99 % las compras realizadas fuera de los contingentes aplicables.
Según un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos citado por Infobae, Washington considera que estas restricciones son incompatibles con las condiciones de acceso acordadas en el DR-Cafta. Abinader afirmó que el Gobierno negocia defendiendo el interés nacional y las necesidades de productores, agricultores y consumidores dominicanos. Las autoridades consideran sensible al arroz por su peso en la alimentación, el empleo rural y el abastecimiento interno.
La seguridad alimentaria condiciona la inversión
El programa de maquinaria persigue así un objetivo económico y otro de seguridad alimentaria. Reducir las necesidades de personal y usar el agua con mayor eficiencia puede ayudar a contener los costos, pero la capacitación determinará si los drones y las herramientas de precisión generan beneficios medibles. Abinader también sostuvo que la pandemia demostró el valor de mantener una producción nacional capaz de responder ante interrupciones externas del suministro. Para los proveedores de maquinaria, las empresas tecnológicas y los inversores agrícolas, la oportunidad dependerá de la rapidez con que Pronamec convierta los compromisos y la formación en equipos operativos para fincas de diferentes tamaños.