El prosecco crece un 22,6 % en la hostelería francesa mientras cae el champán
Las compras de prosecco de la hostelería francesa aumentaron un 22,6 % en 2025, mientras el volumen de champán bajó un 5,5 %. Su precio mayorista de 5,30 € por botella favorece al espumoso italiano ante una mayor sensibilidad al coste.
El prosecco lidera el crecimiento de los espumosos
Las compras de prosecco de restaurantes, hoteles y cafeterías de Francia aumentaron un 22,6 % interanual en 2025. Fue el mejor resultado entre los principales vinos espumosos incluidos en el estudio. El volumen de champán descendió un 5,5 % en el mismo periodo, aunque el producto francés conservó una cuota relevante del 21 % del volumen de espumosos.
Los datos proceden de un análisis de Gira foodservice para FranceAgriMer y CNIV, basado en las compras realizadas mediante nueve grandes mayoristas y operadores de autoservicio mayorista. Según Italia a Tavola, el canal hostelero representa el 40 % de todo el vino consumido en Francia, por lo que sus decisiones de compra constituyen un indicador importante de la demanda.
El vino espumoso fue la única categoría que creció frente a 2019. En 2025, su volumen superó en un 16,5 % el nivel previo a la pandemia y su valor lo hizo en un 6,2 %. Frente a 2024, el volumen aumentó un 6,3 % y el valor cerca de un 1 %. El vino tranquilo siguió dominando con el 88 % del volumen, frente al 12 % de los espumosos.
La brecha de precios modifica las compras
La divergencia es mayor en el largo plazo. El volumen de prosecco de 2025 superó en un 175 % el de 2019, mientras el crémant de Alsacia avanzó un 14 %. El champán permaneció más de un 25 % por debajo del nivel previo a la pandemia. En la comparación anual, el crémant de Alsacia creció un 5,4 % y el lambrusco retrocedió un 2,3 %.
Los precios mayoristas explican buena parte del cambio. El precio medio del champán subió un 17 % entre 2019 y 2025, hasta 21,16 € por botella. El prosecco promedió 5,30 €, aproximadamente una cuarta parte. Su precio superó en un 5 % el de 2019, pero bajó frente a 2024, lo que ofrece a la hostelería más margen para mantener precios accesibles en sus cartas.
El prosecco se sitúa cerca de otras alternativas europeas económicas. El crémant del Loira promedió 5,55 € por botella y el cava 5,36 €, mientras el crémant de Alsacia llegó a 6,73 € y el de Borgoña a 7,29 €. Con diferencias reducidas en este segmento, los proveedores también compiten mediante notoriedad, disponibilidad y aptitud para la venta por copas.
Los clientes reducen el gasto fuera del hogar
El estudio relaciona este comportamiento con la inflación y la mayor sensibilidad al precio. Los consumidores franceses piden menos platos que antes y buscan establecimientos con vinos más baratos o promociones. Los restaurantes tienen así un incentivo para limitar el coste de las bebidas sin retirar los espumosos de la carta.
Los restaurantes representaron el 48 % del vino vendido en el mercado francés fuera del hogar en 2025, equivalente a 711.000 hectolitros. La identidad reconocible del prosecco y su precio de compra relativamente bajo facilitan su presencia en restaurantes y hoteles. El volumen de vino tranquilo, en cambio, descendió un 25 % en 2025.
Los datos no muestran que el prosecco haya desplazado al champán de su función prémium: este último todavía controla más de una quinta parte del volumen de espumosos. Sí reflejan que el crecimiento se concentra en precios más accesibles. Para productores y distribuidores italianos, se amplía la demanda profesional en Francia; para las casas de champán y la hostelería, la creciente brecha de precios dificulta sostener los volúmenes.