Productores mexicanos de tortilla amenazan con abandonar el pacto de precios
Las organizaciones de la industria mexicana de la tortilla preparan su salida del acuerdo federal para estabilizar los precios al consumidor. Denuncian que no se concretaron el financiamiento, el maíz preferencial y los controles contra la competencia desleal, mientras los precios suben entre 1 y 2 pesos por kilogramo.
La industria prepara la ruptura formal del acuerdo
Las principales organizaciones de productores de tortilla de México amenazan con abandonar definitivamente el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla. Sostienen que los apoyos ofrecidos por el Gobierno cuando el pacto se firmó hace alrededor de un año han avanzado con lentitud o no se han entregado. El Imparcial, que cita información de El Universal, informó que los representantes del sector preparan una carta conjunta para la presidenta Claudia Sheinbaum. El documento notificará formalmente los problemas y explicará los recientes ajustes de precios.
El acuerdo reunió al Gobierno de México, el Consejo Rector de la Tortilla Tradicional Mexicana, la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla y la Industria de Producción de Masa y Tortilla. El objetivo inicial era ordenar el mercado, congelar los precios al consumidor y abaratar la tortilla un 5 %. Ante la persistencia de los elevados costos de producción, la meta se redujo posteriormente a estabilizar los precios.
Persisten las disputas por el financiamiento y la vigilancia
El Gobierno federal se comprometió a facilitar financiamiento más barato mediante los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura, conocidos como FIRA. También prometió suministrar maíz a precios preferenciales mediante programas públicos y erradicar las prácticas de competencia desleal en los municipios del país. Los productores afirman que la aplicación de estas medidas no ha correspondido con los compromisos asumidos.
Sergio Jarquín Muñoz, presidente del Consejo Rector de la Tortilla Tradicional Mexicana, declaró que los funcionarios responsables han ignorado las necesidades del sector. Los productores cuestionan especialmente la falta de inspecciones oficiales contra la competencia desleal. Consideran que los negocios que cumplen los requisitos formales están en desventaja mientras continúan aumentando los gastos operativos de las tortillerías.
Los insumos más caros llegan al precio minorista
La disputa ya afecta al consumidor. Según El Imparcial, los establecimientos comenzaron a elevar el precio de la tortilla entre 1 y 2 pesos por kilogramo para cubrir el encarecimiento de la harina, el papel y los combustibles. Los ajustes se aplican de manera desigual según la región y alcanzan hasta 2 pesos por kilogramo en zonas como el Valle de México. Los productores presentan la ruptura formal como el último recurso para obtener una respuesta de las dependencias federales.
La presión no parece proceder de una escasez física. Los comerciantes citados en el reporte señalaron que el abasto de insumos permanece estable y que el maíz sigue llegando sin interrupciones. La diferencia es relevante para el mercado: el problema inmediato está en los costos y las condiciones comerciales que afrontan procesadores y minoristas, no en una ruptura del suministro de maíz. Si las organizaciones abandonan el acuerdo, el Gobierno perderá un mecanismo central para coordinar los precios con las tortillerías, mientras cada establecimiento tendrá más margen para trasladar sus costos al consumidor. Para los sectores mexicano del maíz y los alimentos, la cuestión decisiva será si las autoridades activan el financiamiento, el suministro preferencial y las inspecciones antes de que los productores formalicen su salida.