La producción de pepino de la UE crece en Italia y Alemania, pero cae en Rumanía y Polonia
España mantuvo el liderazgo con el 31,2 % de la producción de la UE, cuya cosecha total alcanzó 2,43 millones de toneladas en 2024. Italia, Alemania y Francia crecieron, mientras que Polonia y Rumanía redujeron su producción.
España conserva una posición dominante
España siguió siendo el principal productor de pepino de la Unión Europea en 2024, con el 31,2 % de una cosecha total de 2,43 millones de toneladas, según FreshPlaza. Le siguieron Países Bajos, Polonia y Francia. Los cuatro países concentraron en conjunto el 72,2 % de la producción comunitaria, lo que mantiene la oferta en manos de un grupo relativamente reducido de grandes productores.
La cosecha española aumentó un 14,2 % al comparar el promedio de 2015-2017 con el periodo 2022-2024. Países Bajos registró un avance más moderado, del 5,7 %. El crecimiento reforzó la posición de dos sectores que ya operaban a gran escala y dependían en gran medida del cultivo protegido.
Italia y Alemania avanzan a mayor ritmo
Italia registró el mayor crecimiento porcentual entre los países analizados por FreshPlaza. Su producción de pepino aumentó un 33,8 % entre ambos periodos. Alemania creció un 26,1 % y Francia, un 25,5 %. Los tres partían de bases productivas inferiores a la española, por lo que su rápida expansión no desplazó a España del primer puesto.
La evolución fue muy distinta en Europa oriental. La producción polaca cayó un 3,1 %, pese al fuerte incremento de la proporción cultivada bajo protección. Rumanía sufrió la mayor contracción, del 36,9 %. Los datos señalan una brecha creciente entre Italia, Alemania y Francia y aquellos mercados donde el desarrollo de los invernaderos no ha bastado para sostener el volumen total.
Los invernaderos ganan peso en la cosecha
El cultivo protegido tiene aún más importancia para el pepino que para el tomate y continúa ampliando su participación. Los invernaderos aportaron, en promedio, el 85,5 % de los pepinos de la UE en 2015-2017, frente al 89,1 % en 2022-2024. Esa producción procedió del 56,6 % de la superficie cultivada, lo que refleja la mayor concentración productiva de las instalaciones protegidas.
En Países Bajos y Bélgica, la producción de pepino es ya casi exclusivamente una actividad de invernadero. España elevó la proporción protegida del 96,9 al 98,0 %, mientras que Alemania pasó del 88,8 al 93,5 %. Grecia aumentó del 89,4 al 93,8 % durante los mismos periodos.
Polonia protagonizó el mayor cambio: su proporción de producción protegida subió del 63,1 al 73,9 %. Aun así, permaneció por debajo de los niveles de otros productores y la cosecha total siguió disminuyendo. FreshPlaza identifica esa menor presencia relativa de invernaderos como uno de los factores que ayudan a explicar la evolución polaca.
Francia fue la excepción a la tendencia general. Su proporción de producción protegida bajó del 87,0 al 83,7 %, aunque el volumen total de pepino creció un 25,5 %. Para productores, transformadores y comerciantes, los datos confirman que los invernaderos son fundamentales para el abastecimiento de la UE. Sin embargo, los casos de Polonia y Francia muestran que la evolución de la capacidad protegida no determina por sí sola la trayectoria de la producción nacional.