La producción francesa de tomate fresco caerá un 4% en 2026, hasta 479.800 toneladas
La producción francesa de tomate para el mercado en fresco se estima en 479.800 toneladas en 2026, un 4% menos que el año anterior y que la media 2021-2025, por el efecto del calor en los rendimientos. La superficie, en cambio, creció un 1%, hasta 2.798 hectáreas. En agosto los precios superaron en un 43% los de agosto de 2025 y en un 70% la media quinquenal.
La producción francesa de tomate destinado al mercado en fresco caerá en 2026 hasta 479.800 toneladas, un 4% menos tanto en términos anuales como frente a la media 2021-2025, según las previsiones cerradas a 1 de septiembre del servicio de estadística agrícola Agreste, recogidas por FreshPlaza. El descenso se produce a pesar de una superficie ligeramente superior a la del año pasado y cierra una campaña en la que los precios alcanzaron su máximo en agosto, un 43% por encima del nivel de agosto de 2025 y un 70% por encima de la media 2021-2025 del mismo mes.
Más superficie, menos rendimiento
La superficie nacional dedicada al tomate para fresco se sitúa en 2.798 hectáreas en 2026, un 1% más que un año antes y un 4% por encima de la media 2021-2025. El avance es más marcado en invernadero, donde la superficie crece un 3%. La expansión resulta especialmente intensa en las cuencas Centre-Ouest y Sud-Ouest, con alzas del 15% y del 6% respectivamente.
Ese aumento de superficie no basta para compensar la caída de los rendimientos. «La producción nacional de tomate para el mercado en fresco se estima en 479.800 toneladas en 2026, un 4% menos que el año anterior y que la media 2021-2025, debido a los rendimientos afectados por el fuerte calor», señala Agreste en su nota de coyuntura.
El retroceso es más acusado en la cuenca Sud-Est, donde la producción baja un 14%. Las situaciones regionales, sin embargo, son muy dispares. En Provence-Alpes-Côte d'Azur, los sistemas protegidos mejor equipados —invernaderos climatizados, sombreo y riego por goteo— resistieron mejor las altas temperaturas, y la producción regional crece un 2%. Ese avance compensa en parte los fuertes descensos del resto de la cuenca: un 38% menos en Rhône-Alpes y un 28% menos en Languedoc-Roussillon. En Bretaña, la producción en invernadero también aguantó, con un alza del 1%.
Polinización alterada y pérdidas de cosecha
Más allá de los volúmenes globales, los episodios de calor sucesivos alteraron el ritmo de recolección. «Las olas de calor sucesivas han generado una fuerte irregularidad en los volúmenes recolectados de tomate», indica Agreste.
Las temperaturas excesivas perturbaron la polinización y provocaron una caída importante de flores, con consecuencias sobre los volúmenes disponibles al mes siguiente. El calor afectó además a la calidad y los calibres: deformaciones y quemaduras en la piel derivaron en pérdidas de cosecha.
Recorrido de precios: rebote en junio, máximo en agosto
En el plano comercial, el mercado se mostró bastante dinámico en mayo, sostenido por la demanda. A principios de junio la oferta se volvió abundante mientras un tiempo más fresco frenaba el interés del consumidor por el tomate, y los precios giraron a la baja. La situación cambió desde mediados de junio con una nueva ola de calor: la demanda repuntó con fuerza y los aportes fueron más limitados por los efectos del calor de finales de mayo. En la media de junio, los precios subieron un 32% frente al año anterior y superaron en un 42% la media 2021-2025.
En julio, la desaceleración de la demanda fluidificó el mercado. Las cotizaciones cedieron respecto al mes previo, pero se mantuvieron un 10% por encima de julio de 2025 y un 19% por encima de la media quinquenal.
La tensión se agravó claramente en agosto. La oferta nacional era deficitaria y un nuevo episodio de calor favoreció la comercialización. «Los intercambios son animados y los precios suben con fuerza respecto a los de años anteriores», constata Agreste. Los precios superaron entonces en un 43% su nivel de agosto de 2025 y en un 70% la media 2021-2025 del mismo mes.
El déficit comercial se amplía
Entre enero y julio de 2026, las exportaciones francesas de tomate alcanzaron 163.000 toneladas, incluidos volúmenes significativos de reexportación, un 5% menos que en el mismo periodo de 2025. Las importaciones crecieron un 4% en esos meses, hasta 351.000 toneladas. El déficit comercial en volumen se sitúa así en 188.000 toneladas, un 14% más que un año antes en el periodo considerado.