La producción europea de azúcar podría caer a su mínimo desde 1988/89
La sequía y el calor extremo podrían reducir la producción europea de azúcar en 2026/27 a su nivel más bajo desde 1988/89. Tereos prevé una caída de más del 20% en la cosecha de remolacha, mientras la reducción de superficie y existencias puede sostener los precios y elevar las importaciones.
La sequía revierte un inicio favorable
La producción europea de azúcar podría caer a su nivel más bajo desde la campaña 1988/89 después de que una sequía prolongada y sucesivas olas de calor dañaran la remolacha azucarera de 2026/27. El productor francés Tereos estima que la cosecha disminuirá más del 20% frente al año anterior, con pérdidas del 50–60% en algunas regiones. El volumen previsto también se sitúa aproximadamente un 15% por debajo de la media de las últimas cinco campañas.
Las condiciones habían comenzado siendo favorables. La siembra se completó con éxito y, a principios del verano, las plantas ya cubrían más del 50% de la superficie prevista. Sin embargo, desde mediados de junio, la falta prolongada de lluvias, las altas temperaturas y varias olas de calor frenaron el desarrollo del cultivo en importantes regiones agrícolas. Francia, uno de los principales productores europeos de remolacha, registra los problemas más graves, aunque Tereos señala que el clima adverso afecta a varios países.
Los daños llegan tras varios años de contracción de la base productiva. La superficie dedicada a remolacha ha disminuido durante los últimos tres años tanto en Francia como en otras zonas de Europa. Los agricultores entraron así en la sequía con menos hectáreas y sin capacidad para compensar el menor rendimiento mediante una mayor superficie cosechada.
Las fábricas acortan la campaña
La reducción del volumen y la calidad de la remolacha obliga a los procesadores a modificar sus operaciones. Según TSN, las empresas aplazan la puesta en marcha de las fábricas para dar al cultivo más tiempo de desarrollo y mejorar la extracción de azúcar. La campaña media de procesamiento durará unos 100 días, frente a los 130 días de la temporada anterior.
Algunas plantas también reducen el ritmo de molturación para adaptarse a una materia prima de peor calidad y procesar toda la remolacha disponible. La menor cosecha afectará tanto al azúcar refinado como a los coproductos. TSN informó de una escasez crítica de pulpa de remolacha, utilizada por los agricultores como alimento animal.
Los ajustes reflejan la presión sobre la utilización de las plantas. Una campaña más corta reparte los costes fijos entre menos materia prima, mientras el menor ritmo de procesamiento puede limitar aún más la producción. Ya no es posible ampliar la superficie para esta cosecha, y una recuperación la próxima temporada dependerá de las decisiones de siembra y de un clima más favorable.
La caída de existencias sostiene los precios
El revés de oferta llega después de dos años de descensos considerables en los precios europeos del azúcar. Tereos afirma que las cotizaciones han comenzado a recuperarse a medida que disminuyen la producción y las existencias de producto terminado. Unos precios mundiales más altos, combinados con menores inventarios europeos, podrían aportar más apoyo al mercado regional.
Si la producción alcanza su mínimo en 38 años, los compradores europeos podrían necesitar más azúcar importado. La competencia por los volúmenes disponibles aumentaría, al igual que los costes de abastecimiento de fabricantes de alimentos, mayoristas y otros usuarios industriales. Las fuentes no ofrecen una cifra concreta de producción, existencias o precios, por lo que el tamaño final del déficit dependerá de los rendimientos y de la tasa de extracción.
Ucrania combina una oportunidad con riesgos internos
Ucrania podría cubrir una parte de la demanda europea adicional, pero su propia superficie también está disminuyendo. Los datos de Ukrtsukor citados por UA.News y OBOZ.UA muestran que los agricultores ucranianos sembraron unas 162.100 hectáreas en 2026, un 18% menos que el año anterior y la cifra más baja desde 1991.
TSN señaló además que los riesgos de la guerra, la alteración de la logística y el encarecimiento del transporte siguen presionando a la industria azucarera ucraniana. La presidenta de Ukrtsukor, Yana Kavushevska, estima que el sector podría perder hasta 200.000 toneladas de producción. El desvío de las rutas de exportación por el puerto rumano de Constanța eleva los costes y reduce la competitividad de los exportadores.
Una mayor demanda europea de importaciones puede ofrecer nuevas ventas a fábricas y comerciantes ucranianos, pero también restringir la oferta nacional. El balance dependerá de la cosecha de Ucrania, la capacidad logística y los volúmenes comprometidos con compradores extranjeros. Para los procesadores y consumidores ucranianos, una cosecha menor unida a la competencia europea eleva el riesgo de nuevas subidas de precios.