La producción española de miel cae un 11,5% mientras disminuye el número de colmenas
España produjo 29.350 toneladas de miel en 2025, un 11,5% menos que en la campaña anterior, y ha perdido unas 360.000 colmenas desde 2020. Las importaciones superaron la producción nacional, aunque el aumento de las exportaciones y el menor consumo elevaron el autoabastecimiento al 86,9%.
El clima y las enfermedades reducen la cosecha
España produjo 29.350 toneladas de miel en 2025, un 11,5% menos que en la campaña anterior, según AgroDigital. El sector atribuye la caída a los incendios y a una meteorología irregular: las lluvias intensas de comienzos de año dieron paso a una fuerte sequía que alteró las floraciones. La varroosis y la expansión de especies exóticas invasoras añadieron presión sobre las colonias y los apicultores.
La cera de abeja evolucionó en sentido contrario. Su producción aumentó un 14% y alcanzó el récord de 2.060 toneladas. Más del 60% de la miel española se concentró en cuatro comunidades autónomas: Castilla y León, con el 16,8%; Andalucía, con el 16,4%; la Comunidad Valenciana, con el 15,5%; y Castilla-La Mancha, con el 10,9%.
Extremadura sufrió el mayor retroceso regional. Su participación en la producción española de miel bajó del 15,2% en 2024 al 9,6% en 2025. La caída es especialmente relevante porque la comunidad presenta la mayor proporción de explotaciones apícolas profesionales del país.
España pierde 360.000 colmenas desde 2020
España cuenta actualmente con 2.741.400 colmenas, un 0,15% menos que un año antes. La variación anual es pequeña, pero la tendencia a largo plazo resulta más grave: el país ha perdido unas 360.000 colmenas respecto a los máximos de 2020. La trashumancia sigue dominando la actividad, ya que el 79% de las colmenas se desplaza entre territorios para seguir las floraciones.
Con la nueva metodología de recuento de 2026, España registra 27.781 explotaciones apícolas. El 17% se clasifica como estrictamente profesional, lo que significa que gestiona más de 150 colmenas. Las explotaciones profesionales representan el 64% en Extremadura, el 39% en Andalucía y el 30% en la Región de Murcia.
Las importaciones superan la producción y crecen las exportaciones
España importó 35.092 toneladas de miel en 2025, un volumen superior a su producción nacional. Los proveedores europeos aportaron el 55% y los países de fuera de Europa, el 45%, con Ucrania consolidada como principal origen extracomunitario. Las compras a China cayeron un 38,8%. La factura importadora ascendió a 68,1 millones de euros.
Las exportaciones aumentaron un 13,4%, hasta 30.666 toneladas, y generaron unos ingresos récord de 110,5 millones de euros, un 10% más que el año anterior. Francia, Alemania, Portugal e Italia destacan como mercados importantes para la miel española. Las cifras reflejan un sector que importa volúmenes considerables y vende al exterior producto de mayor valor: el ingreso medio por tonelada exportada superó ampliamente el gasto medio por tonelada importada.
Cae el consumo y se endurece el etiquetado de origen
El consumo aparente de miel en España descendió un 20,5% en 2025, hasta unos 700 gramos por habitante. La menor demanda interna ayudó a elevar el autoabastecimiento al 86,9%, pese a la reducción de la cosecha. Los precios variaron según la categoría: la miel de mielada a granel subió un 12%, hasta 4,48 euros por kilogramo, mientras que la miel multifloral envasada bajó un 7,8%, hasta una media de 6,56 euros por kilogramo.
Desde junio de 2026, las etiquetas deben identificar claramente el país de origen de la miel. Las mezclas también deben indicar el porcentaje exacto de cada procedencia. Para productores y envasadores españoles, la norma hace más visible la composición de las mezclas importadas en un momento en que la pérdida de colmenas, la inestabilidad de las floraciones y las enfermedades limitan la oferta nacional.