Los precios del vacuno en Francia caen pese a la oferta limitada
Los precios del vacuno de abasto francés bajaron de un récord de 7,41 €/kg a finales de marzo de 2026 a 6,88 €/kg en junio, pese a un descenso del 4% en los sacrificios. La causa es la debilidad de la demanda: los consumidores optan por proteínas más baratas.
Los precios se alejan del récord de marzo
Los precios del vacuno francés caen desde la primavera pese a que la oferta de carne sigue siendo limitada, según web-agri.fr. Tras alcanzar un récord de 7,41 €/kg a finales de marzo de 2026, los precios del vacuno de abasto (gros bovins) descendieron de forma progresiva en los meses siguientes y se estabilizaron en junio en 6,88 €/kg, 0,53 €/kg por debajo del máximo, que fue la cima de una racha de dos años inusualmente fuerte. Eugénie Moret, del departamento de Estudios Económicos y Prospectiva de las Cámaras de Agricultura de Francia, señaló que la debilidad se extendió por todo el mercado y llegó hasta los terneros de recría (broutards) vendidos en vivo, pese a las notables diferencias entre segmentos.
La oferta apuntaba en sentido contrario
El movimiento desconcertó al sector porque los fundamentos de la producción apuntaban a precios más altos, no más bajos. Los sacrificios de vacuno de abasto fueron un 4% inferiores a los del año anterior entre las semanas del 20 de abril y del 11 de mayo, y la descapitalización del rebaño continúa, sobre todo en el sector lechero. Sobre el papel, dijo Moret, esas condiciones "tienden a una continuación del alza de los precios". La Fédération nationale bovine calificó públicamente el descenso de injustificado.
La caída la marca la demanda, no la oferta
La explicación está en los compradores. A medida que subían los precios, los consumidores franceses se pasaron a proteínas más baratas como el cerdo, las aves y los huevos, apuntó Moret. El conflicto en Oriente Medio agravó la presión: alteró los flujos comerciales y elevó los precios de la energía y el combustible, mermando el poder adquisitivo de los hogares. web-agri.fr informó de que, a raíz de la guerra en Irán, también han aumentado los costes de unos ganaderos que ya operan con márgenes escasos.
Parte de la caída es coyuntural. Moret citó un descenso estacional del ganado joven, una serie de festivos en primavera que alteró la actividad de los mataderos y las tensiones geopolíticas que complicaron la exportación. Esos factores podrían atenuarse a lo largo del año.
Presión estructural sobre la carne de vacuno
Otras fuerzas son más profundas. El consumo de carne de vacuno en Francia lleva unos veinte años cayendo. "Mantener en el tiempo los precios récord de los dos últimos años parece ilusorio mientras las salidas comerciales se contraen", dijo Moret, y añadió que el episodio subraya "el papel de los agentes del eslabón final en la formación de los precios". Para los ganaderos el resultado es negativo: la rentabilidad suele ser débil y los costes han subido. Según Moret, hará falta paciencia para medir hasta qué punto la bajada de precios repercute en el consumo y cuán profunda es la corrección; una nueva campaña de comunicación lanzada por Interbev podría ayudar a acelerar la recuperación.