Los precios del trigo ruso se desploman por el bloqueo de los embarques de exportación
El trigo cae con más fuerza en el sur de Rusia: el de cuarta clase, principal producto de exportación, perdió 2.815 rublos y se sitúa en 9.717 rublos por tonelada, según ProZerno. La demanda de los exportadores ha desaparecido por problemas logísticos en la navegación y daños en la infraestructura portuaria, mientras el arancel de exportación subió 2,2 veces el 20 de agosto. ProZerno reclama intervenciones de compra estatal por al menos 10 millones de toneladas, frente a 1 a 3 millones que estudia el ministerio.
Los precios del trigo ruso prolongaron su fuerte caída durante la segunda quincena de agosto, con los descensos más rápidos en las regiones del sur del país, la principal base de suministro para las exportaciones por el mar Negro. La caída responde a las severas restricciones en los embarques de exportación —consecuencia de problemas logísticos en la navegación y de daños en la infraestructura portuaria— agravadas por la presión de la nueva cosecha.
El sur encabeza el descenso
Según el seguimiento de la consultora analítica ProZerno, el trigo de tercera clase en el sur de Rusia perdió 1.935 rublos por tonelada y bajó hasta 11.717 rublos. El trigo de cuarta clase, principal producto de exportación del país, cedió 2.815 rublos hasta 9.717 rublos por tonelada, un retroceso mayor tanto en términos absolutos como relativos que el del grano panificable de tercera clase.
La debilidad no se limita al trigo ni al sur. ProZerno también registró descensos significativos en el maíz, la cebada forrajera y la avena en las regiones centrales, el Volga y la zona de tierras negras. Esa propagación hacia el interior indica que la presión llega desde las terminales de exportación y no del consumo interno.
Los exportadores desaparecen del lado comprador
El director general de ProZerno, Vladímir Petrichenko, señaló que la caída se aceleró en un contexto de ausencia total de demanda por parte de los exportadores. «En esta situación es necesario aplicar cuanto antes todas las medidas previstas para activar la venta de grano y, ante todo, lanzar con urgencia las intervenciones de compra estatal», subrayó, y añadió que el volumen de esas compras no debería ser inferior a 10 millones de toneladas.
Las intervenciones de compra estatal son un instrumento de regulación del mercado: el Estado adquiere los excedentes de los productores para un fondo especial, retira la oferta sobrante y frena el desplome de los precios. El ministerio competente estudia por ahora un volumen de compras de apenas 1 a 3 millones de toneladas, entre un tercio y una décima parte de lo que, según Petrichenko, necesita el mercado.
Aranceles, cupo y el mecanismo amortiguador
El 20 de agosto el arancel de exportación del trigo ruso subió 2,2 veces, de 326,6 a 721,1 rublos por tonelada. El tipo aplicado al maíz aumentó aún más y alcanzó los 284 rublos por tonelada. Los expertos atribuyeron el salto al mecanismo amortiguador del grano, que reaccionó al alza de los precios mundiales y a la depreciación del rublo.
Los operadores sostienen que la estabilización exige eliminar por completo las medidas restrictivas a la exportación agroindustrial, incluidos los aranceles sobre las oleaginosas, y renunciar al cupo de exportación de grano en la campaña actual. Un cupo de exportación es un límite cuantitativo a la salida de determinados productos fijado por el gobierno para un periodo concreto; en agricultura se usa para garantizar la seguridad alimentaria y contener los precios internos, pero deja los almacenes de los productores saturados.
Competitividad en el mar Negro
El cuadro actual contrasta con el de un mes antes. El 22 de julio, el precio de exportación del trigo ruso con 12,5 % de proteína había subido 2 dólares por tonelada, impulsado por la mayor tensión en las aguas del mar de Azov y del mar Negro, la sequía en Estados Unidos y el deterioro de las perspectivas de cosecha en Francia. En ese mismo periodo, el trigo francés y el rumano se encarecieron entre 16 y 19 dólares por tonelada.
A esa brecha entre el avance moderado de la oferta rusa y las subidas mucho mayores de los orígenes europeos competidores le ha seguido ahora el desplome del mercado interno, donde el arancel, los embarques limitados y el pico de recolección empujan en la misma dirección. De momento el ajuste lo absorbe el productor del sur en el precio de finca, y el tamaño del programa de intervenciones decidirá qué parte acaba quedándose en las explotaciones.