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IFCN: Polonia y la UE ya han perdido la carrera mundial de costes de la leche

Los costes de producción de leche en las explotaciones polacas grandes ya igualan a los de Europa Occidental, mientras Argentina, Estados Unidos y Nueva Zelanda producen entre un 20 % y un 30 % más barato, dijo a farmer.pl el director general de IFCN, Łukasz Wyrzykowski. En el foro lácteo de Białystok, Pierre Bascou, de la Comisión Europea, afirmó que el sector, con casi 20.000 millones de euros de superávit comercial, debe competir por calidad y confianza.

IFCN: Polonia y la UE ya han perdido la carrera mundial de costes de la leche

Polonia todavía puede competir en costes de producción de leche dentro de la Unión Europea, pero en el mercado mundial la ventaja se ha desplazado con claridad hacia productores más baratos, afirmó Łukasz Wyrzykowski, director general de IFCN, en una entrevista publicada por farmer.pl. El diagnóstico coincide con el mensaje de la Comisión Europea recogido por topagrar.pl: el sector lácteo europeo no debería intentar ganar por precio.

La ventaja de costes de Polonia dentro de la UE se estrecha

En las explotaciones grandes la distancia con Europa Occidental prácticamente ha desaparecido. “Si comparamos esto con los costes de Europa Occidental, incluso con Alemania, esos costes en granjas de 200, 300 vacas o mayores son realmente muy parecidos”, dijo Wyrzykowski. Polonia conserva pequeñas ventajas en tierra y pienso comprado, pero él las califica de mínimas. La mano de obra sigue siendo más barata, aunque también converge.

La comparación con los mayores productores extraeuropeos es más dura. En países como Argentina, Estados Unidos y Nueva Zelanda los costes son entre un 20 % y un 30 % inferiores y la escala de producción es mucho mayor. “Si comparamos Polonia, Alemania y otros países, Francia y así sucesivamente, a escala mundial, esta partida la hemos perdido”, señaló, y añadió que en la UE aún se puede competir en costes, mientras que los mercados mundiales se perdieron hace tiempo.

Tres bloques de coste mantendrán la presión, según Wyrzykowski: la tierra, porque la agricultura compite con otros sectores en una economía en crecimiento; el trabajo, por la falta de personal y la trayectoria del salario mínimo; y el capital, donde el coste y el acceso a los créditos de inversión siguen siendo, en sus palabras, un gran interrogante. “Todo esto se irá acumulando poco a poco y esos costes subirán”, advirtió.

La mantequilla dejó al descubierto la brecha estructural

La mantequilla es su ejemplo de riesgo. Los precios solo funcionan cuando escasea la grasa láctea en el mundo, como ocurrió hace dos o tres años, con cotizaciones polacas muy altas. Después, la sobreproducción de leche en Polonia, en el conjunto de la UE y en Estados Unidos hizo caer los precios. Cuando hace aproximadamente un año la mantequilla europea superó los 8.000 euros por tonelada, el producto estadounidense llegó al continente por el puerto de Róterdam; los presidentes de las industrias lácteas polacas le dijeron que no podían controlar esos flujos, y la oferta adicional rebajó ligeramente el precio europeo siendo rentable para el exportador incluso pagando arancel.

La conclusión es que los picos de precio con materia prima local escasa son justo el momento en que entran competidores de menor coste. Wyrzykowski apunta además un cambio estructural dentro de Europa: la producción se desplaza gradualmente de oeste a este. Polonia gana con ello, porque tiene espacio, tierra, capital humano y tradición láctea, y su firma registra numerosas consultas sobre proyectos de inversión y análisis estratégicos en el país. Argentina y Brasil son, a su juicio, la próxima región de crecimiento, pero con su calidad y tecnología actuales apuntarán a mercados africanos y asiáticos antes que competir en productos de marca de alta calidad o en sostenibilidad.

Su receta para Europa es especializarse en productos finales de alto margen, maximizar el beneficio por litro en lugar de perseguir volumen, seguir tendencias de demanda como el apetito mundial por la proteína y promocionar los productos europeos en mercados desarrollados, empezando por la propia UE, que sigue siendo el destino más importante.

Bruselas: no la leche más barata, sino la más fiable

Pierre Bascou, director general adjunto de la DG AGRI de la Comisión Europea, planteó una dirección similar en la 23.ª edición del Foro Internacional de la Comunidad Láctea en Białystok, según informó topagrar.pl. El sector lácteo de la UE genera cada año casi 20.000 millones de euros de superávit comercial en productos lácteos, dijo, pero esa competitividad no puede darse por garantizada a largo plazo. Enumeró las principales presiones:

  • volatilidad de los precios de la energía, los piensos y los fertilizantes, que reduce márgenes y capacidad de inversión de las explotaciones;
  • el cambio climático como problema presente y no futuro: olas de calor, estrés térmico, sequías, escasez de agua y fenómenos extremos que afectan al rendimiento animal y a la disponibilidad de forraje;
  • enfermedades animales, entre ellas la lengua azul y la fiebre aftosa, con pérdidas económicas y alteraciones del comercio;
  • el relevo generacional, especialmente difícil en la ganadería y el sector lácteo, junto con la falta de trabajadores y especialistas en el medio rural, incluidos veterinarios.

“Nuestra ventaja competitiva no puede basarse solo en los costes. Nuestra fuerza está en combinar productividad con calidad, innovación, resiliencia, sostenibilidad y confianza del consumidor”, dijo Bascou. La Comisión quiere desarrollar instrumentos financieros que faciliten el acceso al capital del sector ganadero y procedimientos de autorización más rápidos y previsibles, lo que se traduce en modernización más ágil y menor riesgo. También ve ingresos en la economía circular: el lactosuero como fuente de proteína de alto valor, el estiércol transformado en biogás y biofertilizantes, la reutilización del agua y tecnologías digitales para reducir el consumo energético.

En materia comercial, Bascou subrayó que los productores europeos no deberían asumir el coste de estándares más altos mientras compiten con importaciones producidas en condiciones marcadamente distintas. La Comisión negocia con India, Australia y países del Sudeste Asiático, tras los trabajos previos sobre Mercosur, México y Canadá, y planea más misiones comerciales y promoción exterior. Entre las prioridades de inversión citó la automatización, la robótica, la inteligencia artificial, la producción digital, la eficiencia en el uso de recursos y la energía limpia, algo relevante ante la falta de mano de obra. “Nuestra ventaja competitiva no será producir la leche más barata, sino producir la leche más fiable”, afirmó. La incógnita para las explotaciones es si el mercado pagará realmente esos estándares más exigentes.

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