Polonia aprueba subir el impuesto especial al alcohol desde 2027 y destina 1.400 millones de zlotys a sanidad
El Gobierno polaco ha aprobado un proyecto del Ministerio de Finanzas que eleva los impuestos especiales sobre el alcohol etílico, la cerveza, el vino, otras bebidas fermentadas y los productos intermedios desde el 1 de enero de 2027. La recaudación que supere el nivel de 2026 irá al Fondo Nacional de Salud: 1.400 millones de zlotys en 2027 y la misma cantidad en 2028. La subida más fuerte, en torno al 26%, recae sobre la sidra y la perada de hasta 5% de alcohol.
El Gobierno de Polonia ha aprobado un proyecto de ley que eleva los impuestos especiales sobre las bebidas alcohólicas a partir del 1 de enero de 2027, con parte de la recaudación adicional dirigida directamente al sistema público de salud. Según superbiz.se.pl, el texto, preparado por el Ministerio de Finanzas, abarca el alcohol etílico, la cerveza, el vino, otras bebidas fermentadas y los productos intermedios.
La subida alcanza a todas las grandes categorías de bebidas alcohólicas y no a un único segmento, y llega con una afectación presupuestaria explícita. El excedente de la recaudación por impuestos especiales sobre el alcohol respecto al nivel de 2026 debe aumentar la dotación al Fondo Nacional de Salud (NFZ), con 1.400 millones de zlotys previstos en la ley para 2027 y otros 1.400 millones de zlotys para 2028.
Nuevos tipos desde el 1 de enero de 2027
El mayor cambio en términos nominales corresponde al alcohol etílico. superbiz.se.pl recoge los siguientes tipos:
- Alcohol etílico: de 8.811 a 10.109 zlotys por hectolitro de alcohol al 100%
- Cerveza: de 12,04 a 13,82 zlotys por hectolitro y por cada grado Plato
- Vino y otras bebidas fermentadas: de 245 a 280,83 zlotys por hectolitro
- Productos intermedios: de 490 a 562,93 zlotys por hectolitro
- Sidra y perada de hasta 5% de alcohol: de 97 a 122,71 zlotys por hectolitro
Cuatro de las cinco categorías suben cerca de un 15%. La excepción es la sidra y la perada por debajo del 5% de alcohol, con un incremento de alrededor del 26%, el más alto del paquete y el único tipo que rompe el tratamiento uniforme de las categorías.
Recaudación dirigida al Fondo Nacional de Salud
El mecanismo de financiación se define frente a una base de comparación y no sobre la recaudación total. Solo el excedente sobre el nivel de 2026 alimenta la mayor dotación al NFZ, de modo que el importe transferido depende de cuánto caiga el consumo a medida que suban los tipos. La ley contempla 1.400 millones de zlotys en 2027 y la misma cifra en 2028 para financiar prestaciones sanitarias.
Para productores, importadores y distribuidores, la consecuencia práctica es un salto de carga fiscal en una fecha conocida, aplicado a la vez a licores, cerveza, vino y fermentados de baja graduación. Al tratarse de tipos específicos —por hectolitro y, en la cerveza, por grado Plato—, la carga pesa proporcionalmente más en los productos baratos, donde el impuesto representa una parte mayor del precio final.
El argumento de la asequibilidad
El Gobierno justifica la medida por la creciente asequibilidad del alcohol respecto a los salarios. Los datos oficiales citados junto al proyecto muestran que en 2021 un salario medio mensual permitía comprar 216 botellas de medio litro de vodka y en 2025 ya 252. En cerveza, la cifra pasó de 1.798 a 2.172 botellas de medio litro, y en vino, de 256 a 339 botellas de 0,75 litros.
Según los supuestos del proyecto, un impuesto más alto debe limitar la disponibilidad económica de las bebidas alcohólicas y reducir así los efectos negativos de su abuso, mientras los ingresos adicionales apoyan al NFZ.
Traslado a los precios y próximos pasos
Una subida del impuesto especial no significa que todos los productos se encarezcan exactamente en la misma cuantía, señala superbiz.se.pl: el precio final en tienda depende también de las decisiones de productores y vendedores. El proyecto debe completar ahora el trámite legislativo. Si se aprueba y entra en vigor en el plazo propuesto, los nuevos tipos regirán desde el 1 de enero de 2027, lo que deja al sector cerca de un año de margen conocido para ajustar contratos, precios y existencias.