La IJHARS polaca detecta irregularidades en el 46,8% de las empresas avícolas inspeccionadas
La Inspección de Calidad Comercial de Productos Agroalimentarios de Polonia (IJHARS) controló 141 productores y establecimientos de venta de carne de ave y detectó irregularidades en 66 de ellos, el 46,8%. En los parámetros fisicoquímicos rechazó 52 de los 94 lotes analizados y halló fallos de etiquetado en 49 lotes; la evaluación sensorial no presentó objeciones y ya se han aplicado sanciones.
La Inspección de Calidad Comercial de Productos Agroalimentarios de Polonia (IJHARS) detectó irregularidades en 66 de los 141 productores y establecimientos de venta de carne de ave inspeccionados, es decir, en el 46,8% de las empresas controladas. La mayor parte de las objeciones correspondió a los parámetros fisicoquímicos y al etiquetado. Según el portal agrario polaco agronews.com.pl, la inspección ya ha aplicado las sanciones previstas en la legislación alimentaria vigente.
Irregularidades en casi la mitad de los operadores
La IJHARS controla el mercado de la carne de ave de forma periódica. En esta ocasión los inspectores abarcaron tanto a los productores como a los puntos de venta y examinaron el aspecto y la calidad de la carne, los parámetros fisicoquímicos, la corrección del etiquetado y la conformidad de las piezas de ave con los requisitos anatómicos.
El único apartado que pasó sin objeciones fue el sensorial. De acuerdo con agronews.com.pl, en los lotes examinados los inspectores no encontraron problemas de aspecto, olor ni de otras características organolépticas. Los incumplimientos se concentraron en los análisis de laboratorio y en la información dirigida al comprador.
La relación agua/proteína, principal causa de rechazo
En los parámetros fisicoquímicos, la IJHARS cuestionó 52 de los 94 lotes analizados, el 55,3%. El problema dominante fue la superación de la relación permitida entre el contenido de agua y el de proteína, denominada W/RP, un parámetro que limita cuánta agua pueden contener las piezas de ave en proporción a su contenido proteico.
La inspección subraya que superar ese indicador no significa automáticamente que se haya añadido agua de forma deliberada, ya que un valor elevado también puede deberse a las características naturales y fisiológicas de la carne. Por ello se realizaron análisis adicionales, que no revelaron sustancias no declaradas capaces de confirmar una adulteración intencionada mediante la adición de agua.
Errores en nombres, origen y fechas
Las irregularidades de etiquetado se constataron en 49 lotes, el 18,4% de los productos controlados. Los inspectores hallaron denominaciones incompletas o incorrectas, información sobre el país de origen ausente o presentada de forma indebida, falta de la bandera del país de origen y ausencia de indicación sobre si la carne era fresca, congelada o ultracongelada. Algunos productos incluían además datos erróneos de identificación del productor.
También se cuestionaron las declaraciones comerciales. Expresiones como «bez fosforanów» (sin fosfatos) o «bez glutaminianów» (sin glutamatos) pueden sugerir que el producto posee propiedades especiales aunque características comparables puedan darse en otros artículos de la misma categoría. Los inspectores objetaron asimismo la forma de indicar la fecha de caducidad: en lugar de una fecha clara con día, mes y año, algunos envases llevaban códigos como «06/03/L2».
Lo que la inspección exige en la etiqueta
La IJHARS recuerda que la denominación correcta tiene gran importancia para el consumidor: debe indicar sin ambigüedad qué producto se vende, incluidos la especie de ave, la parte de la canal y su forma de presentación. Entre sus requisitos figuran:
- especie y corte explícitos: «podudzie z kurczaka» (muslo de pollo) y no «podudzie drobiowe» (muslo de ave), y «filet z piersi kurczaka» (filete de pechuga de pollo) y no «filet z kurczaka» (filete de pollo);
- una indicación clara de si la carne es fresca, congelada o ultracongelada;
- la prohibición de abreviaturas como «b/k» (sin hueso) o «b/s» (sin piel), porque la información al consumidor debe ser clara y comprensible;
- información de origen tanto para la carne envasada como para la vendida a granel, de modo que el comprador pueda verificar dónde se crió el animal y dónde fue sacrificado; en la carne no envasada debe figurar en un cartel situado junto al producto;
- el símbolo de la bandera del país de origen en el punto de venta y, si se indica más de un país, las banderas de todos los Estados mencionados; la excepción es la marca «Produkt Polski», que puede sustituir tanto la información de origen como el gráfico de la bandera.
El resultado deja la carga del cumplimiento donde el comprador apenas la percibe: no en el aspecto ni en el olor del producto, sino en la conformidad de los parámetros de laboratorio y en la exactitud de la información impresa en el envase.