Polonia entra en la temporada de calefaccion con patios de mina vacios y carbon por encima de 2.500 zlotys
Los precios de algunos calibres de carbón en la distribución privada polaca superan los 2.500 zlotys por tonelada y llegan a 2.690 zlotys en saco, mientras el nivel típico de mercado sigue más cerca de 1.800 a 2.000 zlotys, según farmer.pl. El sindicalista Bogusław Ziętek dijo a wnp.pl que los patios de las minas están vacíos y que la estatal Węglokoks ya ha importado dos barcos de carbón para el sector eléctrico. Según él, el carbón importado que se quema en centrales eléctricas y térmicas es alrededor de un 40 % más caro que el que ofrecen las mineras polacas.
Los precios del carbón en la distribución privada de Polonia han superado los 2.500 zlotys por tonelada en algunos calibres justo al inicio de la temporada de calefacción. Al mismo tiempo, un dirigente sindical y un político de la oposición advierten de que los patios de almacenamiento junto a las minas están vacíos y de que se ha ordenado a empresas controladas por el Estado comprar cargamentos importados.
Precios minoristas entre 1.600 y 2.690 zlotys por tonelada
Según farmer.pl, los precios de parte del surtido de carbón en la distribución privada ya han rebasado los 2.500 zlotys por tonelada, pero ese nivel no es representativo del conjunto del mercado. Los precios típicos se sitúan hoy más cerca de 1.800 a 2.000 zlotys por tonelada y, en muchos depósitos, los calibres populares groszek (guisante) y orzech (nuez) siguen costando alrededor de 1.600 a 2.100 zlotys por tonelada.
El portal cita la lista de precios vigente del depósito Imex Piechota, en la región de Opole, como uno de los ejemplos más caros: el carbón guisante a granel ronda los 2.290 a 2.390 zlotys por tonelada y algunos productos ensacados van de unos 2.440 a 2.690 zlotys por tonelada. Determinados calibres de nuez y cubo también superan los 2.500 zlotys. El carbón a granel suele ser más barato que el ensacado.
farmer.pl señala que parte de los vendedores ha subido precios en las últimas semanas, aunque la situación varía según la región, el tipo de carbón, la calidad del combustible y la forma de venta. Pueden aparecer faltantes puntuales de calibres concretos, sobre todo de carbón ensacado de alta calidad, pero el portal sostiene que eso no permite hablar de una escasez generalizada de combustible y que la información sobre estanterías vacías debe leerse como una descripción local. Añade que las afirmaciones sobre reservas estratégicas agotadas o sobre minas que operan al límite de su capacidad exigirían confirmación con datos actuales de producción.
El sindicato y un exviceministro alertan de una crisis de suministro
Una valoración muy distinta aparece en las entrevistas publicadas por wnp.pl. Marek Wesoły, diputado de Ley y Justicia y exviceministro de Activos Estatales responsable de minería, afirmó que prevé una amenaza para la generación eléctrica industrial y un carbón muy caro para los hogares, un combustible que Polonia sigue necesitando en grandes volúmenes. «Intuyo que aquí habrá una crisis muy grande. El Gobierno debería haberse preparado hace mucho. Oigo que ahora hay algo de pánico», declaró. Wesoły añadió que la producción de las minas polacas no puede aumentarse de un día para otro si antes se recortó, que todas las existencias que había se han quemado y que un invierno duro traerá problemas.
Bogusław Ziętek, presidente del sindicato Sierpień 80, dijo a wnp.pl que los patios junto a las minas están vacíos. Recordó que el 6 de octubre el ministro de Energía, Miłosz Motyka, aseguró que no faltaría carbón en el mercado polaco, y replicó que el ministro maneja información desfasada, porque el carbón ya ha faltado y se está importando de forma masiva.
Importaciones, Węglokoks y la ruta kazaja
Según Ziętek, las empresas privadas importan carbón para ganar mucho dinero y colocarlo después en compañías eléctricas estatales o en empresas municipales de calefacción. Cifró el coste del carbón importado que se quema en centrales eléctricas y térmicas en torno a un 40 % por encima del precio que las mineras polacas ofrecen a las centrales. Afirmó que el Gobierno, presa del pánico, también ordenó importar a empresas públicas o controladas por el Estado.
Una de esas compañías es Węglokoks, que ya ha traído dos barcos de carbón para el sector eléctrico y comprará pronto más volúmenes en el exterior con dinero de una agencia estatal, señaló Ziętek. En su opinión, esos fondos deberían destinarse a otros fines, como rescatar a Jastrzębska Spółka Węglowa, que describió al borde de la quiebra, o apoyar a la siderurgia polaca. Polonia gasta cientos de millones de zlotys en carbón importado pese a tener el recurso bajo los pies, dijo.
En el mercado doméstico, según Ziętek, el carbón en los depósitos o falta o encarece de un día para otro: donde está disponible cuesta entre 2.000 y 2.500 zlotys por tonelada, y la temporada de calefacción apenas empieza. Planteó además dos riesgos: un bloqueo ruso del transporte de carbón desde Kazajistán, origen de la mayor parte de las importaciones polacas, que llega por puertos rusos o por ferrocarril ruso, y la competencia de otros compradores como Alemania, que según él tiene reservas de gas en mínimos históricos.
Lo que aconsejan los vendedores
Con precios altos, parte de los vendedores recomienda comprar combustible por etapas en lugar de cubrir toda la temporada de una vez, informa farmer.pl, una estrategia que limita el riesgo de adquirir un gran volumen en un pico local de precios. La recomendación de un operador de depósito es comprar solo lo necesario para llegar con holgura a finales de diciembre o enero. No hay garantía de que los precios bajen en la primera mitad del invierno, apunta el portal, ya que dependen del clima, del volumen de entregas, de las importaciones, de los tipos de cambio y del comportamiento de la demanda.