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Omán destina 7,34 millones de riales a proyectos de patata en su plan de seguridad alimentaria

Entre 2021 y 2025 Omán asignó unos 36,4 millones de riales omaníes a 106 proyectos agrícolas, de los cuales 13 proyectos por 7,34 millones de riales se dirigieron a la producción de patata, según Oman Observer. De cultivo secundario, la patata ha pasado a ser una prioridad estratégica junto a la cebolla y el ajo, con producción comercial concentrada en la región de Al Najd, en Dhofar.

Omán destina 7,34 millones de riales a proyectos de patata en su plan de seguridad alimentaria

Entre 2021 y 2025, Omán asignó unos 36,4 millones de riales omaníes a 106 proyectos agrícolas centrados en cultivos capaces de cubrir la creciente demanda interna, reforzar las cadenas de suministro locales y reducir la dependencia de las importaciones, según Oman Observer. De ese total, 13 proyectos por 7,34 millones de riales se destinaron a la producción de patata, un cultivo que hasta hace poco ocupaba un lugar secundario en la agricultura omaní.

Las cifras proceden de Food Security Labs, un libro que documenta proyectos que han contribuido a aumentar la producción local, reforzar la reserva alimentaria, elevar el valor añadido y apoyar la economía nacional, con el objetivo declarado de localizar el «Segundo Millardo» en seguridad alimentaria.

A dónde fue el dinero

El cultivo hortícola general concentró la mayor parte de la nueva actividad. Según los datos publicados:

  • Hortalizas diversas: 56 proyectos por un total de 15,95 millones de riales, orientados a productos locales de alta demanda como tomate, pepino, pimiento y hortalizas de hoja.
  • Cebolla: 30 proyectos valorados en 8,00 millones de riales, impulsados por el consumo interno durante todo el año y la capacidad de almacenamiento prolongado del cultivo.
  • Patata: 13 proyectos por 7,34 millones de riales.
  • Ajo: 9 proyectos específicos que completan la cartera, centrados en la sustitución de importaciones de un producto de alta demanda.

Por importe, la patata queda en tercer lugar entre las categorías citadas: por delante del ajo y por detrás de la cebolla, designada foco primario de la seguridad alimentaria nacional por su larga vida útil y su consumo diario.

Un cultivo reciente con demanda al alza

A diferencia de los dátiles, el trigo, la cebolla, el ajo y la lima, la patata llegó a la región mucho más tarde, como parte del desarrollo agrícola moderno. Oman Observer señala que el cambio en los hábitos alimentarios, el crecimiento de la población urbana y la expansión de la industria local de procesado de alimentos y de las cadenas de restaurantes han elevado el consumo de patata, convirtiéndola en prioridad estratégica de los planes nacionales de seguridad alimentaria pese a no formar parte de la agricultura tradicional omaní.

Omán importaba tradicionalmente la gran mayoría de sus patatas. Según los expertos citados en el informe, las inversiones actuales buscan sustituir las importaciones por producción propia. La región de Al Najd, en Dhofar, ha demostrado ser especialmente apta: inviernos más frescos, grandes extensiones de terreno y riego moderno de pivote central, la combinación necesaria para cultivar patata con eficiencia a escala comercial.

El contraste con la cebolla muestra cómo ha cambiado la composición de cultivos. Durante siglos los agricultores omaníes cultivaron cebolla junto a productos básicos como dátiles, ajo, trigo, limas y granadas, con riego a través de los antiguos canales aflaj. En condiciones áridas la cebolla resultaba práctica por su relativa tolerancia a la sequía y su buena conservación frente a las delicadas hortalizas de hoja, y sigue siendo la base de sabor de platos como el shuwa omaní, el harees y la salona. Sin embargo, mientras que antes se cultivaba en pequeñas explotaciones para consumo familiar o comercio local, hoy Omán depende en gran medida de la cebolla importada, y el Gobierno ha apuntado deliberadamente a este cultivo para recuperar la producción local a gran escala.

Reparto de riesgos y logística

Responsables agrícolas citados por Oman Observer señalaron que repartir las inversiones entre varias categorías de cultivos reduce los riesgos productivos y protege los mercados locales frente a alteraciones climáticas imprevistas y oscilaciones de los precios mundiales. Ampliar la capacidad agrícola local también optimiza la logística de producto fresco, al reducir los costes de importación y eliminar la necesidad de transporte de larga distancia, instalaciones de frío y gastos de manipulación.

La producción local ha reforzado las cadenas de suministro y la estabilidad del mercado, según el informe, que añade que se espera que la producción localizada favorezca la estabilidad de precios y la calidad al llevar género más fresco a los supermercados. Para los importadores que hoy abastecen el mercado omaní, la asignación de 7,34 millones de riales a la patata apunta a una voluntad deliberada de sustituir parte de ese volumen con cosecha nacional, concentrada en una única zona con la infraestructura de riego necesaria para escalar.

Análisis completo del mercado

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