Oishii Farm pone en marcha una fábrica cubierta de fresas en Hamura, Japón
Oishii Farm ha puesto en marcha en Hamura una fábrica cubierta de fresas, ampliando el modelo de agricultura vertical desarrollado en Estados Unidos. La empresa redujo el precio minorista de 50 dólares por envase en 2018 a 7,99 dólares y ya vende en 18 estados estadounidenses y una provincia canadiense.
Arranca una nueva planta de fresas en Hamura
Oishii Farm ha iniciado operaciones en una fábrica cubierta de fresas en Hamura, Japón, ampliando un modelo productivo que la compañía desarrolló en Norteamérica. El proyecto lleva el negocio a Japón después de su lanzamiento en Estados Unidos y respalda su objetivo declarado de crear desde el país una industria con competitividad mundial.
La instalación de Hamura añade otra base productiva para una empresa centrada en cultivar fresas de alta calidad bajo condiciones controladas. Las fábricas vegetales permiten gestionar el entorno de cultivo en lugar de depender por completo del clima exterior y los ciclos estacionales. Su viabilidad comercial también exige controlar la inversión, el consumo energético y los gastos operativos.
De una empresa emergente en Nueva Jersey a Mega Farm
Oishii Farm fue fundada en Nueva Jersey en 2017. La compañía afirma que fue la primera del mundo en lograr la producción masiva de fresas de alta calidad en una fábrica vegetal. En 2024 puso plenamente en funcionamiento su Mega Farm, descrita como una de las mayores fábricas vegetales del mundo.
Esa expansión aporta un contexto relevante al lanzamiento de Hamura. El cultivo de fresas es técnicamente exigente porque requiere gestionar el desarrollo de las plantas, la calidad de la fruta y la polinización, al tiempo que se mantiene una producción estable. El paso de un producto piloto prémium a instalaciones mayores pondrá a prueba si la agricultura en ambiente controlado puede ofrecer calidad constante a escala comercial.
La bajada de precios amplía el mercado potencial
El precio minorista de Oishii Farm ha disminuido sustancialmente a medida que se amplió su sistema productivo. Un envase costaba 50 dólares en 2018, frente a los 7,99 dólares actuales. La reducción no equipara las fresas cultivadas en interiores con todos los productos convencionales, pero acorta la distancia entre un artículo de lujo y uno accesible para un grupo más amplio de consumidores.
La red comercial de la empresa cubre ya 18 estados de Estados Unidos, principalmente en la costa este, y una provincia de Canadá. Esta presencia muestra que Oishii ha superado los límites de un único mercado local. Sin embargo, no se han divulgado la capacidad, la inversión, la producción inicial ni los canales de venta previstos para Hamura. Esas cifras determinarán el efecto sobre la oferta japonesa de fresas y si la planta abastecerá al mercado nacional, a la exportación o a ambos.