El Nordeste se convierte en la segunda mayor región productora de vino de Brasil
El Nordeste de Brasil produjo 22,67 millones de litros de vino en 2025 y pasó a ocupar el segundo lugar nacional. Sus 32 bodegas registradas alcanzaron un promedio de 708.460 litros, más del doble que los establecimientos del Sur.
Segundo puesto nacional con 32 bodegas
El Nordeste de Brasil produjo 22,67 millones de litros de vino en 2025 y se convirtió en la segunda mayor región vitivinícola del país, pese a contar con solo 32 bodegas registradas. El volumen representó el 7,32 % de los 309,74 millones de litros declarados en todo Brasil, según el Anuario del Vino 2026, publicado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería y citado por Jornal Pequeno.
La principal particularidad de la región es su producción por establecimiento. Las bodegas nordestinas promediaron 708.460 litros en 2025, frente a 354.470 litros en el Sur y 102.300 litros en el Sudeste. Cada bodega del Nordeste produjo, en promedio, más del doble que una del Sur, la zona dominante del país. La comparación muestra una base concentrada, en la que un número relativamente reducido de empresas opera con volúmenes considerables.
El Sur conserva el dominio mientras crecen nuevos polos
El Sur mantuvo un liderazgo amplio, con 271,87 millones de litros, equivalentes al 87,77 % del total brasileño. Solo Rio Grande do Sul reunía 600 bodegas registradas. El avance del Nordeste no amenaza por ahora esa posición, pero sí modifica el mapa de abastecimiento de una industria históricamente concentrada en el extremo sur del país. El valle del São Francisco, principalmente en Pernambuco, y la Chapada Diamantina, en Bahía, son los dos grandes polos de la expansión.
Pernambuco concentra 15 de las 32 bodegas nordestinas, mientras que Bahía tiene ocho. Ceará y Paraíba cuentan con tres establecimientos cada uno, Rio Grande do Norte con dos y Sergipe con uno. Pernambuco también lidera por variedad, con 347 vinos registrados en el Ministerio de Agricultura, frente a 74 en Bahía, 40 en Ceará, 12 en Sergipe, ocho en Paraíba y siete en Rio Grande do Norte. El estado promedia 23,1 productos registrados por bodega, por encima de la media brasileña de 16,8.
Los espumosos y el calendario de cosecha sostienen el crecimiento
Lagoa Grande, en el valle del São Francisco, refleja la profundidad alcanzada por el desarrollo de productos. El municipio tiene 230 vinos registrados y ocupa el puesto 12 del país según ese indicador. Su promedio de 76,7 productos por bodega es el mayor entre los municipios brasileños, de acuerdo con los datos recogidos por Jornal Pequeno. Jones Valduga, presidente de la Unión Brasileña de Vitivinicultura, señaló que producir bajo distintas condiciones climáticas amplía la diversidad del vino brasileño y abre espacio para nuevos estilos.
Los espumosos y vinos de aguja figuran entre las categorías de mayor expansión, mientras que los vinos finos compiten por un segmento interno menor y más estable. Ricardo Perez Almeida, director de Vinícola Vale do São Francisco, productora de la marca Botticelli, vinculó el crecimiento regional al mayor reconocimiento de los productos brasileños y al desarrollo de variedades de uva adaptadas al clima semiárido. Las uvas cosechadas entre junio y septiembre pueden destinarse a espumosos comercializados pocos meses después, coincidiendo con el aumento de la demanda en Navidad y Año Nuevo. El potencial de crecimiento también depende de un mercado donde el consumo anual se estima entre 2,5 y 2,8 litros por habitante. El enoturismo podría impulsar la demanda, aunque el valle del São Francisco todavía afronta carencias de infraestructura y conexiones aéreas. Botticelli prevé iniciar en el primer semestre de 2027 la construcción de un nuevo espacio de recepción y una tienda.