Los molinos industriales de Senegal alertan sobre la presión del trigo y los fletes
La industria molinera de Senegal afronta una demanda creciente de trigo y costes volátiles de grano, fletes, seguros y financiación. La asociación AMIS sostiene que las empresas deben asegurar grandes volúmenes importados sin comprometer el precio de la harina ni la viabilidad de las plantas.
Las importaciones de trigo crecen por quinto año
La asociación de molineros industriales de Senegal ha advertido que el aumento de las necesidades de trigo y la volatilidad de los costes de aprovisionamiento están presionando a la industria harinera del país. La Asociación de Molineros Industriales de Senegal, AMIS, agrupa a Les Grands Moulins de Dakar, FKS, OLAM, NMA, SEDIMA y MDS.
Según datos comunicados a AMIS y publicados por Seneweb, Senegal importó 904.947 toneladas de trigo por un valor de 184.900 millones de francos CFA en 2024. En 2025, el volumen aumentó un 8,5 %, hasta 982.106 toneladas, y encadenó su quinto incremento anual.
La expansión también es considerable desde una perspectiva más amplia. Las importaciones anuales pasaron de aproximadamente 753.807 toneladas en 2021 a más de 982.000 toneladas en 2025. AMIS señaló que esta evolución refleja la magnitud de la demanda interna y refuerza la necesidad de contar con una industria capaz de asegurar materia prima y mantener una producción regular.
Los costes internacionales llegan a la producción de harina
El trigo es la principal materia prima de los molinos senegaleses, por lo que la economía de la producción está expuesta a los precios internacionales del cereal. El coste del trigo entregado en Senegal también incorpora flete, seguro y otros gastos de transporte. Por ello, el precio final para las plantas puede subir incluso cuando la cotización de la materia prima registra pocos cambios.
AMIS utilizó los precios de Argelia para ilustrar la reciente volatilidad. El trigo blando pasó de aproximadamente 289–290 dólares por tonelada C&F a comienzos de agosto de 2026 a 319–321 dólares por tonelada a mediados de septiembre. La diferencia fue de unos 30 dólares por tonelada en seis semanas. La asociación presentó el movimiento como una muestra del cambio en las condiciones externas para los compradores regionales, no como un precio de compra de Senegal.
Las tarifas de los graneleros utilizados para transportar cereales también han sufrido fuertes fluctuaciones durante los últimos meses, según la asociación. Las tensiones geopolíticas y los riesgos que afectan a determinadas rutas comerciales, especialmente en el mar Negro, endurecen las condiciones de transporte y seguro y añaden incertidumbre al coste final de los suministros importados.
El sector busca equilibrar precios y continuidad
La industria debe asegurar cada año casi 1 millón de toneladas de trigo importado y gestionar a la vez las variaciones del cereal, los fletes, los seguros, la logística y la financiación. Al mismo tiempo, la harina sigue siendo un producto esencial para los hogares, lo que limita la capacidad de trasladar todas las subidas al resto de la cadena. AMIS considera que el principal reto es preservar el equilibrio entre precios asequibles, continuidad del suministro y viabilidad financiera de las instalaciones.
Las consecuencias van más allá de la producción de harina. La actividad molinera sostiene a empresas de transporte, operadores logísticos, distribuidores, panaderías y otras industrias alimentarias. Las interrupciones o el deterioro de la rentabilidad de las plantas podrían afectar a toda una red que depende de un abastecimiento fiable de harina.
AMIS afirmó que sus miembros mantienen su compromiso de continuar operando y abastecer con regularidad el mercado nacional. La asociación también seguirá dialogando con los participantes del sector y otras partes interesadas sobre las condiciones económicas. El comunicado no anunció recortes de producción, cierres de plantas ni una petición regulatoria concreta, pero puso de relieve la creciente exposición de la cadena alimentaria de Senegal al trigo importado y a costes determinados en los mercados internacionales.