Minoristas rusos podrían reducir chocolate prémium, pescado refrigerado y alimentos sin marcar
Los supermercados rusos podrían recortar varias categorías alimentarias desde septiembre por el aumento del coste logístico y las nuevas normas de etiquetado. El chocolate europeo prémium, el pescado refrigerado, los productos baratos y los proveedores con software obsoleto afrontan la mayor presión.
El chocolate prémium y el pescado refrigerado afrontan presión
Los supermercados rusos podrían empezar a reducir parte de su surtido alimentario desde septiembre debido al aumento de los costes logísticos y a los nuevos requisitos de etiquetado. Según SN-Gazeta, los posibles cambios afectarían al chocolate prémium importado, el pescado refrigerado, determinados alimentos baratos y los productos de pequeñas empresas que no hayan actualizado su software de cumplimiento.
El chocolate suizo y belga de alta gama podría desaparecer casi por completo de los canales legales de suministro a Rusia, informa la publicación. El posible retroceso se atribuye a la escasez mundial de cacao en grano, el encarecimiento de la logística y las interrupciones de las transferencias bancarias. Se espera que los minoristas recurran en mayor medida a fábricas rusas, incluido el chocolate elaborado con sustitutos de la manteca de cacao, y a marcas asiáticas de gran consumo.
La disponibilidad de pescado refrigerado también podría disminuir en las regiones rusas alejadas del mar. Transportar trucha y lucioperca durante miles de kilómetros sin ultracongelación se ha vuelto caro y arriesgado, según el informe. Algunas tiendas podrían dejar de vender pescado fresco, mientras otras reducirían drásticamente el espacio y los volúmenes. El efecto sería desigual: los comercios del interior afrontarían más limitaciones que los establecimientos cercanos a las zonas de producción y captura.
El código DataMatrix se convierte en condición de recepción
La modificación del sistema de etiquetado añade otra fuente de presión. SN-Gazeta señala que la pasta, el muesli, los preparados para gachas y la miel deberán llevar códigos DataMatrix. Las cadenas no pueden recibir mercancía sin el marcado obligatorio, mientras que la multa por vender productos sin código puede alcanzar los 500.000 rublos. El cumplimiento pasa así a ser una condición directa para acceder al comercio organizado, no una simple obligación administrativa.
El cambio podría afectar especialmente a proveedores pequeños o de bajo coste, con menos recursos para actualizar envases, software y registros de envío. La publicación afirma que las grandes cadenas federales dejarán de recibir cereales baratos de marcas poco conocidas. Los aperitivos, patatas fritas y salsas económicos de China y Corea también podrían desaparecer de parte del surtido. El informe no identifica minoristas o fabricantes concretos ni cuantifica los volúmenes amenazados.
El registro lácteo crea otro cuello de botella
La reforma en curso del sector lácteo ruso genera además un problema de cumplimiento para las barritas de cuajada glaseadas. Estos productos dejan la categoría de confitería y pasan a contabilizarse como lácteos. Los pequeños fabricantes que hayan retrasado la actualización de su software podrían ser bloqueados por el sistema y quedar temporalmente excluidos de los suministros, según SN-Gazeta.
Los cambios previstos en los lineales responden a causas distintas, no a una única escasez nacional. El chocolate prémium importado depende de la disponibilidad de cacao, la logística y los pagos; el pescado refrigerado, de la distancia y la economía de la cadena de frío; y los alimentos envasados, de los controles digitales de etiquetado. La respuesta inmediata de los minoristas probablemente será concentrar el surtido en proveedores capaces de entregar con regularidad y cumplir las reglas de codificación. Quienes no actualicen sus sistemas a tiempo podrían perder el acceso a las cadenas federales, aunque el producto siga disponible.