La miel sube un 13,2% en el comercio minorista ruso y hasta un 50% al por mayor
El precio minorista de la miel en Rusia alcanzó 717,7 rublos por kilogramo en agosto de 2026, un 13,2% más interanual. Los precios mayoristas aumentaron entre un 30% y un 50% por la desigual cosecha, el encarecimiento de la apicultura y los problemas logísticos, mientras que las ventas cayeron un 8% entre enero y septiembre.
El precio minorista alcanza 717,7 rublos por kilogramo
El precio minorista de la miel en Rusia subió hasta 717,7 rublos por kilogramo en agosto de 2026, un 13,2% más que un año antes. New Retail, que citó a Kommersant y datos de Rosstat, calificó ese nivel como un máximo. Según su información, el aumento anual fue más del doble de la tasa general de inflación alimentaria.
El movimiento fue mucho más intenso al inicio de la cadena de suministro. TV Krasnodar, citando a Kommersant, el servicio Check Index y participantes del mercado, informó de un incremento de los precios mayoristas de entre el 30% y el 50%. La diferencia frente al avance minorista indica que, hasta agosto, las tiendas todavía no habían trasladado todo el aumento de los costes de compra.
El clima y los costes reducen la oferta disponible
Los participantes del mercado atribuyeron la subida a una cosecha modesta y al encarecimiento de la actividad apícola. El clima perjudicó la recolección en la parte europea de Rusia, mientras que la región del Volga y Siberia tuvieron una buena temporada. Pese a esas diferencias regionales, el volumen nacional podría mantenerse cerca del nivel del año anterior.
Un volumen nacional estable no significa que la miel esté disponible donde la necesitan los procesadores y minoristas. Una parte importante de la buena cosecha se encuentra lejos de algunos grandes centros de consumo, lo que genera dificultades logísticas y de transporte a larga distancia. El combustible eleva tanto el coste directo de la apicultura como el del traslado de miel entre regiones.
También aumentaron otros gastos de producción. TV Krasnodar señaló los envases, la electricidad, el azúcar para alimentar a las abejas y las propias colonias entre las principales presiones. Algunas colonias murieron por las heladas y por intoxicaciones vinculadas al tratamiento de los campos, lo que encarece el mantenimiento y la recuperación de los colmenares productivos.
Los precios altos debilitan la demanda
La demanda ya ha respondido al encarecimiento. Según TV Krasnodar, las ventas de miel en Rusia disminuyeron un 8% entre enero y septiembre. La caída indica que los consumidores compran menos cantidad o con menor frecuencia y limita la capacidad de los minoristas para trasladar inmediatamente todo el aumento mayorista.
Para los apicultores, los precios mayoristas más altos pueden compensar en parte una menor cosecha, la pérdida de colonias y el encarecimiento de los insumos. Sin embargo, el beneficio es desigual: los productores de regiones con buena cosecha tienen más producto, pero afrontan el coste del transporte de larga distancia; los colmenares afectados por el clima disponen de menos volumen para vender.
Procesadores, envasadores y minoristas deben elegir entre proteger el margen o la demanda. Absorber los mayores costes de compra y transporte reduce la rentabilidad, pero trasladarlos por completo puede prolongar la caída de las ventas. La diferencia entre el avance mayorista del 30% al 50% y la subida minorista del 13,2% mantiene la presión sobre los precios finales si la cadena deja de asumir esa brecha.