Detectan microplásticos en las 15 marcas turcas de té negro en bolsita analizadas
Investigadores detectaron microplásticos en muestras de las 15 marcas de té negro en bolsita examinadas en Turquía. El PET representó el 60,47 % de las partículas identificadas, aunque el índice medio de riesgo de polímeros, de 10,80, fue clasificado como bajo.
Las pruebas abarcaron 15 marcas y 30 muestras
Investigadores de la Universidad Recep Tayyip Erdoğan detectaron partículas de microplástico en las 15 marcas de té negro en bolsita examinadas en Turquía, según informó Fotomaç. El estudio analizó 30 muestras compradas en supermercados y canales de venta por internet. Incluyó tanto bolsitas para una taza como formatos de mayor tamaño destinados a teteras. Los nombres de las marcas no fueron publicados y los productos se codificaron de la A a la O.
Los resultados tienen especial relevancia en Turquía, país que Fotomaç describe como el de mayor consumo de té del mundo. En muchos hogares se prepara té varias veces al día durante todo el año, por lo que la composición de las bolsitas y su comportamiento al entrar en contacto con agua caliente afectan a fabricantes, minoristas, autoridades de seguridad alimentaria y consumidores. Sin embargo, los resultados se refieren al té negro en bolsita y no a todo el mercado turco del té.
El PET concentra la mayoría de las partículas
Los investigadores analizaron por separado las bolsitas y las muestras de té. Para determinar la composición de las partículas utilizaron espectroscopia infrarroja por transformada de Fourier con reflectancia total atenuada, o ATR-FTIR. Identificaron siete tipos de polímeros: PET, EVA, PA, PVA, PAN, nailon-6 y polipropileno. El PET, o tereftalato de polietileno, representó el 60,47 % de los microplásticos detectados, seguido por el EVA y la poliamida.
El informe describe los microplásticos como partículas de plástico de entre 1 micrómetro y 5 milímetros. Los materiales plásticos pueden tardar siglos en degradarse en la naturaleza y, durante ese proceso, se fragmentan en partículas menores. El estudio no estableció que los productos analizados causen una enfermedad concreta. El índice medio de riesgo de polímeros fue de 10,80, nivel que los investigadores clasificaron como bajo, aunque señalaron que el consumo de té en bolsita podría constituir una vía de exposición a microplásticos.
Otros estudios arrojan cifras muy diferentes
En una investigación separada, Meral Yurtsever, profesora asociada del Departamento de Ingeniería Ambiental de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Sakarya, encontró microplásticos en 4 de 11 bolsitas para taza y en las 11 bolsitas para tetera analizadas entre distintas marcas. La investigadora indicó que una bolsita para tetera podía transferir aproximadamente 13.000 partículas de microplástico a la bebida. Su método analítico permitía detectar partículas de entre 3 micrómetros y 5 milímetros.
Un estudio de investigadores de la Universidad McGill publicado en 2019 obtuvo recuentos muy superiores bajo condiciones diferentes. Preparar una bolsita de plástico en agua a 95 grados Celsius liberó unos 11.600 millones de partículas de microplástico y 3.100 millones de partículas de nanoplástico, según ese trabajo, que identificó nailon y PET en las bolsitas. Las cifras no deben compararse directamente con el estudio turco porque difieren tanto los métodos como los productos examinados. La comunidad científica sigue investigando los efectos de los microplásticos sobre la salud humana. Por ello, los datos disponibles no permiten afirmar que las bolsitas de té sean venenosas ni que las partículas detectadas causen necesariamente cáncer. Para la industria, las cuestiones inmediatas son la selección de materiales, los estándares de ensayo, el control de proveedores y la obtención de pruebas más claras sobre cómo llegan las partículas al té preparado.