Porcicultores mexicanos esperan el fallo aplazado sobre la carne de cerdo de EE. UU.
México aún no publica la resolución preliminar de su investigación antidumping y antisubvenciones sobre piernas y espaldillas de cerdo de EE. UU. OPORMEX afirma que el fallo debía conocerse en mayo y que los precios de importación de 2024 y 2025 fueron un 32% inferiores a los mexicanos.
La resolución preliminar sigue pendiente
Los porcicultores mexicanos esperan que la Secretaría de Economía publique su resolución preliminar en la investigación antidumping y antisubvenciones sobre las importaciones de piernas y espaldillas de cerdo procedentes de Estados Unidos. José Luis Pérez, presidente de la Organización de Porcicultores Mexicanos, OPORMEX, señaló que el fallo debía haberse divulgado en mayo. Al 31 de agosto, aún no se había hecho público.
La investigación busca determinar si la carne estadounidense ingresó en México por debajo de su valor justo y si los embarques recibieron subsidios. Pérez declaró a El Universal que los precios de importación de 2024 y 2025 fueron un 32% inferiores a los precios de comercialización de la carne mexicana. Esa comparación sustenta la acusación de la industria nacional de que el producto importado ha presionado los precios al productor y reducido la rentabilidad.
La investigación abarca piernas y espaldillas
México inició formalmente el procedimiento el 15 de diciembre de 2025 mediante una resolución publicada en el Diario Oficial de la Federación. El caso abarca las piernas y espaldillas de cerdo originarias de Estados Unidos, independientemente del país desde el que se envíe la mercancía. La investigación fue solicitada por productores mexicanos como Alimentos Kowi, Alimentos Soles, Comercializadora Porcícola, Proteína Animal y Sonora Agropecuaria, mientras OPORMEX compareció como parte coadyuvante.
Los registros oficiales muestran que la Secretaría de Economía recabó información sobre las operaciones mexicanas de sacrificio, corte y deshuese, los volúmenes de producción, las ventas nacionales y de exportación y la capacidad instalada. El análisis incluyó establecimientos bajo inspección federal, además de rastros municipales y privados. Los datos permitirán evaluar la situación de la industria nacional y determinar si las importaciones causaron daño material junto con cualquier conclusión sobre dumping o subsidios.
El trabajo sobre el T-MEC pudo influir en el retraso
Pérez indicó que OPORMEX considera que el trabajo de la secretaría sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá pudo restar tiempo al caso porcino. México y Estados Unidos celebraron una ronda formal de conversaciones sobre la revisión del acuerdo los días 28 y 29 de mayo. La organización reconoció la complejidad de esa tarea, pero sostuvo que no elimina la urgencia de emitir una resolución preliminar.
El fallo será relevante para productores y compradores de carne a ambos lados de la frontera. Una determinación preliminar podría aclarar si se aplicarán medidas comerciales provisionales mientras continúa la investigación. También podría modificar las compras de procesadores, distribuidores y minoristas mexicanos que utilizan piernas y espaldillas estadounidenses, aunque no se ha anunciado ninguna medida. Hasta que la secretaría publique sus conclusiones, los operadores afrontan incertidumbre sobre los costes y las condiciones futuras de suministro.
Los productores mexicanos sostienen que el aumento de las importaciones a menor precio reduce lo que reciben granjas y rastros, sin generar necesariamente un ahorro equivalente para los consumidores. Los proveedores estadounidenses, por su parte, deben valorar el riesgo de que cambien las condiciones de acceso al mercado durante una etapa más amplia de negociaciones comerciales bilaterales. La resolución pendiente determinará si las autoridades ven pruebas preliminares suficientes para respaldar los argumentos de la industria nacional, pero no cerrará por sí sola toda la investigación.