Las importaciones de maíz de México alcanzan récord de volumen y valor en el primer semestre de 2026
México importó un récord de 12,28 millones de toneladas de maíz por US$2.539 millones en el primer semestre de 2026. El maíz amarillo de Estados Unidos aportó 11,70 millones de toneladas, mientras las compras de maíz blanco disminuyeron.
El maíz amarillo impulsa las compras récord
Las importaciones mexicanas de maíz alcanzaron entre enero y junio de 2026 sus niveles más altos para un primer semestre, tanto en volumen como en valor comercial. La Jornada informó de los resultados a partir de datos de la Agencia Nacional de Aduanas de México recopilados por la consultora agrícola GCMA.
Las compras sumaron 12,28 millones de toneladas, un 8,6% más que en el mismo periodo de 2025. Su valor aumentó un 3,4%, hasta US$2.539 millones. El menor crecimiento del valor frente al volumen respondió a unos precios internacionales más moderados que un año antes, según GCMA.
El maíz amarillo generó casi toda la expansión. México importó 11,70 millones de toneladas, procedentes en su totalidad de Estados Unidos, con un incremento interanual del 10,1%. El grano se destina principalmente a la alimentación animal y al procesamiento industrial, por lo que el aumento afecta directamente a fabricantes de alimento balanceado, productores de carne y exportadores estadounidenses.
La oferta nacional reduce las compras de maíz blanco
El maíz blanco mostró la tendencia contraria. Su volumen importado bajó un 15,9% y su valor un 11,5%, hasta situarse en 490.000 toneladas. Esta variedad se utiliza para producir masa y tortilla. La Jornada señaló que la caída reflejó una oferta nacional más estable tras la entrada de la cosecha mexicana durante el semestre.
La divergencia muestra condiciones distintas dentro del mercado mexicano. La producción nacional reforzó la disponibilidad de maíz blanco para consumo humano, mientras la demanda de alimento animal e insumos industriales siguió atrayendo mayores volúmenes de maíz amarillo estadounidense. El maíz se mantuvo así como el producto de mayor peso en las importaciones agroalimentarias del país.
Las compras de granos y oleaginosas alcanzan 23,95 millones de toneladas
Las importaciones mexicanas de granos y oleaginosas llegaron a 23,95 millones de toneladas en el primer semestre, un 6,3% más que un año antes. El valor comercial creció un 4,4%, hasta US$7.581 millones. El aumento de las compras de maíz, complejo soya, canola, cebada y malta compensó las caídas en trigo, sorgo, frijol, aceite de soya y avena.
El complejo soya, formado por grano, pasta y aceite, creció un 15,1%, hasta 5,08 millones de toneladas. Las importaciones de soya en grano aumentaron un 9,8% en volumen y un 19,7% en valor. La pasta de soya, un ingrediente esencial del alimento balanceado, registró alzas del 34,1% y el 34,8%, respectivamente. El aceite de soya cayó un 35,5% en volumen y un 24,6% en valor.
Las compras conjuntas de aceites de palma, canola y girasol disminuyeron un 13% en volumen y un 12,7% en valor. Sin embargo, las importaciones de semilla de canola llegaron a 980.000 toneladas, con avances del 10,6% en volumen y del 21,8% en valor por la demanda de la industria aceitera.
El maíz desplaza a otros granos
Las importaciones de trigo bajaron un 4,2%, hasta 2,45 millones de toneladas, y su valor disminuyó un 1%. Los datos reflejaron un mercado más equilibrado y una menor necesidad de suministro externo. Las compras de sorgo cayeron un 23% en volumen y un 25,9% en valor debido a su sustitución por maíz.
El frijol registró la mayor contracción del semestre: el volumen importado retrocedió un 32,6% y el valor un 52% ante una mayor disponibilidad nacional. Las compras de avena bajaron un 30,6% en volumen y un 29,8% en valor. En conjunto, las cifras muestran que el crecimiento importador mexicano se concentró en granos forrajeros e insumos proteicos, sin extenderse a todos los productos agrícolas.