México busca ser el tercer productor mundial de cerveza mientras crece el segmento sin alcohol
México es el mayor exportador y el cuarto productor mundial de cerveza, con más de 140 millones de hectolitros. La industria pretende alcanzar el tercer puesto mientras avanza el segmento sin alcohol y la cerveza aporta hasta el 40% de las ventas de miles de tienditas.
México quiere escalar en la producción mundial
La industria cervecera mexicana busca convertir al país en el tercer productor mundial de cerveza, apoyada en una producción superior a 140 millones de hectolitros y en su liderazgo exportador. México ocupa actualmente el cuarto lugar, por detrás de China, Estados Unidos y Brasil, según cifras de Cerveceros de México recogidas por El Cronista.
La base productiva permite abastecer la demanda interna y, al mismo tiempo, sostener la primera posición de México en el comercio internacional de cerveza. Representantes del sector afirman que una de cada cinco cervezas del mundo es mexicana, un dato que refleja la escala alcanzada por las compañías del país en los mercados exteriores. Para llegar al tercer puesto, México deberá superar a Brasil sin reducir la capacidad destinada al consumo nacional y a las exportaciones.
La cerveza también tiene un peso considerable en la economía mexicana. Cerveceros de México calcula que el sector representa el 1,5% del producto interior bruto nacional, genera más de 715.000 empleos directos e indirectos y beneficia a casi un millón de puntos de venta. Su cadena de suministro activa 168 actividades económicas en más de 20 estados.
Las tienditas y los productores de cebada dependen del sector
La extensa red de distribución interna amplía el impacto económico de la cerveza mucho más allá de las grandes plantas. La categoría es especialmente relevante para 80.000 tienditas de barrio y supone hasta el 40% de las ventas de miles de pequeños comercios. Las variaciones de la demanda afectan, por tanto, tanto a fabricantes y distribuidores como a los ingresos del pequeño comercio.
La cadena productiva comienza en el campo e incluye a los cultivadores de cebada. Las cifras compartidas por Karla Siqueiros, directora general de Cerveceros de México, indican que la industria cervecera beneficia a 5.000 familias agricultoras. El sector conecta así los ingresos agrícolas con la transformación, el envasado, la logística y la venta minorista en distintas regiones.
La industria de la cerveza también tiene una amplia presencia en América Latina y el Caribe. El Cronista informó, citando a Cerveceros Latinoamericanos, que la cadena regional genera 3,9 millones de empleos y aporta el 1,3% del PIB de la región. La capacidad productiva y exportadora de México sitúa al país en el centro de esa industria regional.
La cerveza sin alcohol abre una nueva vía de crecimiento
La demanda está cambiando al mismo tiempo que se expande el sector. Grupo Modelo comunicó un crecimiento superior al 30% en la cerveza sin alcohol y de baja graduación, un segmento que los fabricantes desarrollan ante el interés de los consumidores por moderar la ingesta de alcohol. La cerveza tradicional tiene una graduación media del 4,5%, mientras las empresas trabajan en opciones con menos alcohol o sin él que conserven el sabor habitual.
Un estudio de Ipsos e IWSR, elaborado con AB InBev y presentado por Grupo Modelo, reveló que el 92% de quienes compran productos sin alcohol también adquiere cerveza con alcohol. El dato indica que estas alternativas amplían principalmente las ocasiones de consumo y la capacidad de elección, en lugar de limitarse a sustituir la cerveza convencional.
Las compañías combinan el desarrollo de productos con inversión en consumo responsable y prevención. Siqueiros señaló que se han destinado 1.000 millones de pesos mexicanos a esos programas durante cinco años. Inti Pérez, directora de sustentabilidad corporativa de Heineken México, también subrayó que el desarrollo del sector depende de comprender la evolución de los hábitos y de las ocasiones en que los consumidores eligen una bebida.
Para los productores, el segmento sin alcohol ofrece crecimiento adicional al negocio exportador ya consolidado. Los minoristas pueden ampliar la categoría sin perder la contribución de la cerveza a su facturación. El ascenso de México al tercer lugar dependerá, por ello, no solo de la capacidad de las plantas, sino también de la respuesta de las empresas a la evolución de la demanda nacional e internacional.