El mercado brasileño del vino alcanza R$21.100 millones y supera los 3 litros per cápita
El mercado brasileño del vino creció cerca de un 9% y alcanzó R$21.100 millones en 2025, mientras que el consumo anual superó los 3 litros per cápita en junio de 2026. La demanda atrae a más proveedores internacionales, aunque el exceso de oferta y las limitadas subidas de precios reducen los márgenes.
El valor del mercado y el consumo alcanzan nuevos niveles
El mercado brasileño del vino movió alrededor de R$21.100 millones en 2025, un aumento aproximado del 9% frente al año anterior, según datos presentados en el seminario sectorial Adega Ideal y publicados por Bloomberg Línea. El abastecimiento total llegó a 54,5 millones de cajas de nueve litros, también un 9% más, y volvió a acercarse a los volúmenes registrados durante el punto álgido de la pandemia.
La expansión continuó en 2026. Malu Sevieri, responsable de ProWine São Paulo, declaró a BRcom que el consumo anual superó los 3 litros per cápita en junio. La cifra sigue siendo baja frente a otros mercados, pero supone un umbral relevante en un país donde el vino todavía ocupa un lugar secundario en el presupuesto de la mayoría de los hogares.
El vino tinto conserva el liderazgo, con cerca del 70% del mercado de vinos tranquilos. Según Sevieri, el blanco representa el 20% y el rosado el 7,5%. El consumo de blancos está aumentando sin desplazar a otras categorías. Los espumosos también despiertan un interés creciente.
Los vinos premium lideran mientras se estrechan los márgenes
El crecimiento varía considerablemente entre segmentos. Bloomberg Línea informó que los vinos superpremium, definidos en los datos de Adega Ideal como cajas con un precio superior a US$100 en el exterior, aumentaron su facturación alrededor de un 15% en 2025. Las cajas premium, de entre US$50 y US$99,99, crecieron cerca de un 10%, mientras que la categoría más económica, de hasta US$24,99, retrocedió un 3%.
La premiumización sostiene el valor del mercado, pero no elimina la presión sobre importadores y distribuidores. Ideal BI indicó que la oferta crece más rápido que la demanda, lo que genera mayores existencias y promociones más agresivas en el comercio minorista. Desde 2018, la moneda brasileña ha perdido más del 50% de su valor y la inflación acumulada ha alcanzado el 45%, pero los precios del vino al consumidor solo han subido un 13%. La cadena ha absorbido así buena parte del aumento de los costes de importación, logística, financiación y operación.
El vino extranjero sigue siendo fundamental. Las cifras del Ministerio de Agricultura muestran que Brasil importó 165,66 millones de litros en 2025, frente a unas exportaciones de 7,35 millones. Chile fue el principal proveedor exterior por volumen. En la clasificación general del origen de los vinos consumidos en Brasil aparecieron después la producción brasileña, Argentina, Portugal, Italia y España. Francia ocupó la séptima posición, aunque sus envíos crecieron un 10% gracias a la demanda de Chablis.
Crecen la producción nacional y la competencia internacional
Brasil también cuenta con una base productiva considerable. El Ministerio de Agricultura registró más de 300 millones de litros de producción declarada en 2025, además de 965 bodegas en 327 municipios y 7.361 empleos directos. Rio Grande do Sul concentró 600 bodegas, seguido de Santa Catarina con 102 y São Paulo con 86. El país tenía 16.258 vinos registrados.
El interés internacional queda reflejado en ProWine São Paulo, cuya edición de 2026 se celebrará del 6 al 8 de octubre. La feria espera más de 2.000 productores de 43 países y ocupará dos pabellones por primera vez. En 2025 recibió a más de 20.000 profesionales, de los cuales el 87% tenía capacidad de decisión, según la organización. La llegada de más productores y etiquetas ampliará las opciones de los compradores, pero también intensificará la competencia en un mercado que crece y sigue siendo muy sensible al poder adquisitivo de los hogares.