La menor siembra y la sequía elevan el riesgo de escasez de patata en Europa
La oferta europea de patata está bajo presión después de que los agricultores redujeran la superficie y la sequía y el calor extremo dañaran los cultivos. Radio ZET informa de precios récord en Francia y Alemania, mientras los procesadores compiten por materia prima apta para patatas fritas y chips.
La menor superficie agrava las pérdidas climáticas
Europa corre el riesgo de sufrir su mayor escasez de patata en años después de que la reducción de las siembras coincidiera con sequía y temperaturas récord. Radio ZET informa de que los agricultores disminuyeron la superficie esta temporada tras la sobreproducción del año anterior. Posteriormente, el tiempo seco y el calor extremo destruyeron una parte considerable del cultivo restante. Según la publicación, los precios en Francia y Alemania ya alcanzan niveles récord.
La magnitud de la caída todavía es incierta. Gustaw Jędrejek, miembro de la junta del Consejo Nacional de Cámaras Agrarias de Polonia, declaró a Radio ZET que la situación era muy mala en Europa occidental y que Polonia no estaba mejor. También cuestionó si las estimaciones oficiales reflejaban plenamente las pérdidas comunicadas, pues la Oficina Central de Estadística de Polonia solo muestra pequeñas diferencias respecto al año anterior. A su juicio, la información disponible aún no permite proyectar con fiabilidad la oferta total ni los precios.
Los procesadores compiten por patatas adecuadas
La presión es especialmente intensa en el segmento industrial. Los fabricantes de patatas fritas y chips necesitan tubérculos con calidad y aspecto uniformes, lo que reduce el volumen utilizable tras una cosecha dañada por el clima. Jędrejek afirmó que la patata industrial tiene mucha demanda y que su precio ha aumentado con fuerza. Añadió que, si el producto necesario no está disponible, ni siquiera un precio de 300 € resolvería la escasez, aunque el informe no especificó la unidad de cotización de esa cifra.
La menor disponibilidad de materia prima puede afectar a procesadores, fabricantes de aperitivos, cadenas de comida rápida y restaurantes. La patata de mesa común no siempre puede sustituir a las variedades industriales contratadas, porque el tamaño, el contenido de materia seca y el estado físico determinan el rendimiento del proceso y la calidad final. Por ello, la falta de producto adecuado puede reducir la utilización de las plantas y elevar los costes de compra aunque quede disponible cierta oferta de menor calidad.
Las importaciones surgen como alternativa
Radio ZET señala que los comerciantes y las cadenas de supermercados podrían estudiar suministros de fuera de Europa, incluidos Sudamérica y Sudáfrica. Jędrejek advirtió de que las prácticas de cultivo sudafricanas podrían diferir de los estándares europeos y sostuvo que allí se utilizan productos químicos prohibidos en Europa. El artículo no aportó pruebas independientes sobre cargamentos concretos, por lo que cualquier importación tendría que cumplir los requisitos europeos aplicables de seguridad alimentaria y sanidad vegetal.
Las condiciones tampoco son uniformes dentro de Polonia. Kamil Gągoł, agricultor de las proximidades de Lublin que produce patata de mesa e industrial para almidón, estimó que su producción será un 20-30 % inferior a la del año anterior. Al mismo tiempo, afirmó que el precio que recibe ha bajado drásticamente y que ganará menos que en años previos. Esto contrasta con los precios récord comunicados en Francia y Alemania y con el encarecimiento de la patata industrial, lo que revela diferencias entre zonas, variedades y eslabones de la cadena. Gągoł espera que el alza para el consumidor sea más visible al principio del próximo año y advirtió de que los platos de patata en los restaurantes podrían encarecerse considerablemente.