Las reservas de trigo de Líbano cubren tres meses mientras suben los costes del pan
Las existencias de trigo y harina de Líbano alcanzan para unos tres meses, mientras dos buques transportan otras 12.000 toneladas de trigo al país. El encarecimiento del combustible, la electricidad, el transporte y los envases podría provocar un ajuste del precio regulado del pan.
Las existencias de los molinos ofrecen un margen de tres meses
Las reservas actuales de trigo y harina de Líbano son suficientes para unos tres meses, según Nasser Sourour, presidente de la federación de sindicatos de trabajadores de hornos y panaderías del país. El volumen ofrece un margen limitado de suministro mientras la situación militar y de seguridad regional amenaza las rutas marítimas utilizadas para transportar productos esenciales.
Antoine Seif, presidente de la asociación de propietarios de panaderías de Monte Líbano, también afirmó que el trigo almacenado en los molinos cubriría tres meses de demanda. Añadió que dos buques con un total de 12.000 toneladas de trigo se dirigían a Líbano. Las cargas reforzarán las existencias comerciales, aunque no se ofreció una nueva estimación de la cobertura total tras su llegada.
El almacenamiento se concentra en los molinos
Líbano lleva seis años sin la capacidad estratégica de almacenamiento de trigo que proporcionaban los silos del puerto de Beirut antes de la explosión. Las reservas están ahora concentradas en los molinos, por lo que el país depende de almacenes comerciales distribuidos y de la llegada continua de buques. Pese a la pérdida de los silos portuarios, el pan ha seguido disponible en el mercado.
La federación de panaderías supervisa diariamente el abastecimiento de trigo y harina junto con una célula de crisis presidida por el ministro de Economía y Comercio, Amer Bisat. El trabajo se coordina con Ahmad Hoteit e Issam Abu Jouda, director de la Oficina de Cereales y Remolacha Azucarera. Sourour señaló que continúan los esfuerzos para elevar las reservas y asegurar nuevas fuentes y corredores de importación ante posibles interrupciones de puertos o rutas de suministro.
Las rutas consideradas vulnerables se extienden desde el estrecho de Ormuz, el mar Rojo y Bab el-Mandeb hasta el mar Negro. Una interrupción en cualquiera de estos puntos podría afectar a la disponibilidad de buques, la duración de los viajes o el coste de llevar trigo y otros insumos a Líbano. Para molinos, importadores y panaderías, una reserva de tres meses concede tiempo de reacción, pero no sustituye una capacidad permanente de almacenamiento estratégico.
El precio del pan podría cambiar por el aumento de costes
Sourour afirmó que las panaderías afrontan subidas continuas del coste del fueloil, la gasolina, la electricidad, el transporte, los envases de plástico y otros insumos utilizados para producir el paquete de pan. También cuestionó por qué las caídas del precio mundial del petróleo durante algunos periodos no se habían trasladado a los combustibles libaneses, aunque recalcó que la federación no acusaba a ninguna parte.
El Ministerio de Economía y Comercio calcula el precio del pan mediante una plataforma acordada con el sector. La fórmula incorpora la harina, el diésel, los envases de plástico, el transporte y otros costes de producción, además del tipo de cambio del dólar. Con los costes actuales, Sourour espera un cambio en el precio del paquete de pan durante la semana siguiente. Cualquier ajuste debe responder a los costes de producción medidos, afirmó, y las futuras bajadas también deben beneficiar al consumidor. La federación no quiere un aumento, añadió, pero las panaderías no pueden absorber por sí solas todo el encarecimiento de las materias primas, la energía y el transporte.