Líbano necesitará importar 680.000 toneladas de trigo en 2025-26
La FAO estima, según Lebanon24, que Líbano necesitará importar alrededor de 680.000 toneladas de trigo en 2025-26, un 8 % más que el promedio de los últimos años. La previsión confirma que una mejora de la producción nacional no eliminará la dependencia del suministro exterior.
Las necesidades de importación superan el promedio reciente
Líbano necesitará importar alrededor de 680.000 toneladas de trigo durante la campaña 2025-26, según una estimación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura citada por Lebanon24. El volumen previsto es aproximadamente un 8 % superior al promedio de los últimos años.
La previsión pone de relieve una vulnerabilidad central del sistema alimentario libanés: una mejora de la producción nacional no elimina la necesidad de realizar compras importantes a proveedores extranjeros. Con el volumen estimado, el trigo importado seguirá siendo esencial para molinos, procesadores de alimentos, comerciantes y empresas encargadas de distribuir el cereal en el mercado interno.
La producción local no elimina la exposición externa
Lebanon24 presenta la situación como una prueba más amplia para la agricultura libanesa, desde el trigo hasta las aceitunas. Son cultivos destinados a mercados diferentes, pero ambos muestran la dependencia de condiciones que los productores no pueden controlar por completo. La presión climática puede afectar el rendimiento y la calidad, mientras que la elevada necesidad de importar trigo expone al conjunto de la cadena alimentaria a acontecimientos fuera de Líbano.
La estimación de la FAO no significa que la producción local de trigo carezca de importancia. Una cosecha nacional mayor puede reducir parcialmente la brecha y ofrecer otra fuente de suministro a los compradores. Sin embargo, una necesidad de 680.000 toneladas indica que el crecimiento de la producción libanesa tendrá que convivir con las importaciones durante 2025-26, no sustituirlas.
Un reto de planificación para productores y compradores
Para importadores y procesadores, unas necesidades superiores al promedio aumentan la importancia de planificar las compras. Los compradores deben asegurar suficiente cereal para toda la campaña y gestionar al mismo tiempo los riesgos operativos derivados del suministro exterior. La previsión también permite a los productores nacionales dimensionar la brecha del mercado, aunque los datos disponibles no indican cuánto podrían cubrir realmente las explotaciones libanesas.
Para los agricultores, la cuestión inmediata es si podrán mantener una mayor producción ante riesgos climáticos crecientes. Las decisiones sobre siembra, protección de cultivos y fertilización deben tomarse antes de conocer el rendimiento final. Esto genera exposición financiera, especialmente en un mercado que seguirá recibiendo grandes volúmenes de trigo importado.
La seguridad alimentaria depende de dos canales
Las cifras indican que la estrategia libanesa para el trigo no puede descansar únicamente en la agricultura nacional ni en las importaciones. La producción local permite diversificar el suministro, mientras que las compras exteriores aportan el volumen que el país necesitará. Un problema en cualquiera de los dos canales puede aumentar la presión sobre procesadores y consumidores.
El aumento del 8 % frente al promedio reciente es, por tanto, más que una variación estadística. Señala una mayor necesidad externa durante 2025-26 y refuerza la importancia de coordinar a agricultores, compradores de cereal, procesadores y operadores logísticos. El sector agrícola necesita mejorar su resistencia interna sin asumir que los avances productivos eliminarán rápidamente la dependencia libanesa del trigo importado.