Karaman prevé más de 700.000 toneladas de manzanas y emplea a más de 30.000 temporeros
La provincia turca de Karaman prevé cosechar más de 700.000 toneladas de manzanas este año, frente a las 100.000 toneladas obtenidas tras el mal tiempo del año pasado. Más de 30.000 temporeros recogen unas 15.000 toneladas diarias, con la calidad de la manipulación como requisito para exportar.
La producción se recupera tras una campaña afectada por el clima
Los productores de Karaman, una de las principales zonas manzaneras de Turquía, esperan cosechar más de 700.000 toneladas este año, según un despacho de la Agencia Anadolu publicado por Milliyet. La previsión supone una fuerte recuperación respecto al año pasado, cuando las condiciones meteorológicas adversas limitaron la producción provincial a 100.000 toneladas.
Karaman aporta aproximadamente el 15 % de toda la producción turca de manzanas. Sus plantaciones ocupan 245.000 decares y reúnen unos 16 millones de manzanos, lo que confiere a la provincia un papel destacado en el abastecimiento interno. La fruta se comercializa en Turquía y se exporta a varios países, aunque el informe no identifica los destinos ni detalla los volúmenes enviados.
La campaña de recolección se extiende de agosto a noviembre. El volumen previsto obliga a productores, contratistas de mano de obra y compradores a coordinar la recogida, la manipulación y la distribución en un periodo limitado. Frente al dato del año pasado, habrá que clasificar, envasar, vender o almacenar más de siete veces más fruta.
Más de 30.000 trabajadores sostienen la cosecha diaria
El presidente de la Unión de Productores de Manzana de Karaman, Celil Serim, indicó que las explotaciones recogen una media de 15.000 toneladas al día. Estimó que cada jornada trabajan más de 30.000 personas, entre ellas jornaleros agrícolas llegados de numerosas provincias.
Los trabajadores perciben actualmente 1.500 liras turcas diarias en los huertos, según Serim. Con este nivel de empleo, la campaña genera abundante trabajo estacional e ingresos salariales en Karaman y las provincias vecinas. Muchos trabajadores salen antes del amanecer y algunos recorren un trayecto de tres horas antes de iniciar la jornada.
El ritmo diario muestra la intensidad de mano de obra que exige la operación. Los productores procuran mantener la cantidad recogida por cada persona por debajo de 500 kilogramos diarios. El límite busca evitar una manipulación apresurada y preservar la proporción de fruta que cumple las especificaciones comerciales y de exportación.
La manipulación determina el acceso al mercado
Serim señaló que una recogida descuidada puede generar dificultades durante la exportación. Las manzanas pueden perder su aptitud exportadora si chocan entre sí, se arrojan desde cierta altura o incluso presentan marcas visibles de dedos. La fruta que no alcanza el nivel exigido se destina al mercado interno o se clasifica como producto de menor calidad, con una reducción de valor para productores y comerciantes.
Los trabajadores intentan retirar las manzanas con el pedúnculo intacto y evitar golpes al colocarlas en las cajas. Utilizan material acolchado y reparten las tareas entre quienes trabajan cerca del suelo, quienes se desplazan por la parte alta de los árboles y los jóvenes que transportan los cubos. También es esencial proteger las yemas, ya que dañarlas puede reducir el rendimiento del año siguiente.
Para los operadores del mercado, el elevado volumen y las estrictas exigencias de manipulación determinarán conjuntamente el resultado comercial. La previsión de 700.000 toneladas amplía la oferta para compradores nacionales y exportadores, pero solo la fruta recogida con cuidado podrá acceder a canales de mayor valor o soportar un almacenamiento prolongado. Durante la campaña de agosto a noviembre, el ritmo deberá mantenerse sin sacrificar la calidad.