Jordania limita a 22.000 toneladas las importaciones de leche de larga duración en 2026
Jordania avanza en la sustitución gradual de la leche de larga duración importada por producción nacional. El Gobierno fijó un límite de 22.000 toneladas para 2026 y exige a tres procesadores participantes que utilicen leche cruda local.
El Gobierno y los ganaderos ratifican el plan de producción nacional
El Ministerio de Agricultura de Jordania y la Asociación de la Coalición de Ganaderos firmaron el acta de una reunión del Comité Técnico Permanente de la Leche. El documento reafirma el plan nacional para localizar la producción de leche de larga duración. El programa busca reforzar la seguridad alimentaria, proteger la producción nacional y apoyar a los ganaderos, con el autoabastecimiento como objetivo final.
Según Khaberni, el Gobierno pretende sustituir gradualmente la leche de larga duración importada por producto fabricado en Jordania. En la ejecución participan el Ministerio de Agricultura, la Cámara de Industria de Jordania, plantas lácteas, asociaciones ganaderas y otros organismos públicos. La gestión de las importaciones queda así vinculada al compromiso de los procesadores de comprar y utilizar leche cruda jordana.
El límite de importación queda en 22.000 toneladas
Jordania importó unas 31.000 toneladas de leche esterilizada de larga duración en 2024. Khaberni señala que las medidas del programa habían reducido esas importaciones un 30 % al cierre de 2025. El comité estableció ahora un máximo de 22.000 toneladas para 2026.
Desde el inicio del año ya se autorizó la entrada de unas 14.000 toneladas. El límite permite cubrir las necesidades del mercado mientras restringe la oferta extranjera adicional. Para los importadores, el acceso dependerá cada vez más del cupo restante y de posteriores decisiones oficiales. Para los procesadores nacionales, la política abre un espacio protegido para aumentar las ventas de leche UHT producida en Jordania.
Tres procesadores deberán mantener activas sus líneas
El comité indicó que las tres empresas locales incluidas en el plan deben operar sus líneas de leche de larga duración conforme a los acuerdos firmados. También tendrán que absorber la leche cruda suministrada por los ganaderos jordanos. La aplicación incluirá inspecciones sobre el terreno, seguimiento de los avances y evaluaciones periódicas de los indicadores técnicos y las necesidades del mercado.
En la reunión participaron representantes de la Administración de Alimentos y Medicamentos, Aduanas, el Ministerio de Industria, Comercio y Abastecimiento, la entidad de Normalización y Metrología, la Cámara de Industria, plantas lácteas y cooperativas ganaderas. Esta presencia muestra que el plan abarca control alimentario, aduanas, capacidad industrial y suministro agropecuario, y no únicamente licencias de importación.
El excedente de leche cruda sigue en el centro del plan
El presidente de la coalición, Laith Al-Hajj, afirmó que el programa ayudará a absorber el excedente de leche cruda, crear canales estables de venta para los productores e impulsar un mayor uso de materia prima nacional. Señaló que los ganaderos habían sufrido una caída de los precios de la leche cruda y un exceso de producción, mientras aumentaban con fuerza los precios de los piensos, los medicamentos veterinarios y otros costes. También citó las exigencias ambientales recurrentes y la competencia de determinados productos importados.
El resultado comercial dependerá de que los tres procesadores aumenten la utilización de sus líneas y mantengan compras regulares a las explotaciones locales. Unas importaciones más estrictas pueden respaldar los precios nacionales y la actividad industrial, pero los reguladores deberán garantizar suficiente producto para los consumidores. Las evaluaciones previstas serán decisivas porque el límite de 22.000 toneladas funciona a la vez como instrumento industrial y como restricción sobre la oferta extranjera.