Japón unifica en octubre de 2026 el impuesto sobre la cerveza y Asahi relanza Super Dry
La reforma del impuesto sobre el alcohol que entra en vigor en octubre de 2026 fusiona en un único nivel los tipos separados de la cerveza, el happoshu y los productos de la tercera categoría, y estrecha las diferencias de precio en el punto de venta. Asahi Breweries ha hecho coincidir con ese mes la mayor renovación en la historia de Super Dry, centrada en la temperatura de servicio y no en el precio.
Tres escalones fiscales se convierten en uno
El mercado cervecero japonés atraviesa un cambio estructural cuyo detonante es la reforma del impuesto sobre el alcohol que entra en vigor en octubre de 2026. Según Bunshun Online, los tipos que hasta ahora se repartían de forma compleja entre la cerveza, el happoshu y los productos del “nuevo género” —la llamada tercera categoría— se unifican en un solo nivel. Al desaparecer la diferencia fiscal, se estrechan las brechas de precio minorista entre las tres categorías y se derrumba la barrera de precio que las separaba.
La consecuencia práctica para las cerveceras es que la clasificación fiscal de un producto deja de funcionar como palanca de precios. Bunshun Online plantea la reforma como algo más que un ajuste de la estructura de costes: con las diferencias de precio comprimidas, los consumidores que elegían por precio deberían volver a guiarse por la confianza en la marca y por el valor de la experiencia de consumo.
Asahi hace coincidir su mayor revisión de Super Dry con el cambio fiscal
Asahi Breweries considera la reordenación del mercado su mejor oportunidad. La compañía lanza Super Dry 3.0, descrita como una de las renovaciones más amplias de la historia de la marca y construida sobre la combinación del karakuchi —el perfil seco y cortante con el que la marca irrumpió en 1987— y la temperatura fría de servicio. Noma Wakana, responsable del departamento de marketing de cerveza de Asahi Breweries, declaró a Bunshun Online que el objetivo es “cambiar el curso de la cerveza” y que el calendario se fijó de forma deliberada: “Decidimos el momento de esta renovación para poder entregar a los clientes una Super Dry más sabrosa en octubre de 2026”.
La trayectoria técnica de la marca pasa por 2009, cuando Extra Cold introdujo el servicio bajo cero y, según el relato de Noma, reveló que la temperatura era la clave para exprimir el atractivo del karakuchi; por 2022, cuando Super Dry recibió su primera renovación completa desde el lanzamiento, en parte para deshacer la idea extendida entre los consumidores jóvenes de que karakuchi equivale a amargo; y llega a 2025, cuando la marca empezó a concentrarse específicamente en el frío como eje de experiencia.
Dieciocho minutos, de 3 °C a 10 °C
El desarrollo se calibró según el consumo real. Bunshun Online informa de que el tiempo medio desde el primer sorbo hasta el último en un local de hostelería es de unos 18 minutos, y que en ese lapso el líquido se calienta de 3 °C a 10 °C. Asahi ajustó repetidamente la proporción de malta y optimizó la mezcla de lúpulo para que la estructura del karakuchi no se desmorone al subir la temperatura. Tres elementos definen la nueva experiencia de producto:
- una ventana de consumo de 18 minutos, verificada en toda la franja térmica del consumo real;
- tres minutos finales en el congelador doméstico, que según las pruebas de Asahi bajan la temperatura de forma segura alrededor de 1 °C;
- una curva karakuchi impresa en el reverso de la lata con tinta termocrómica: la línea blanca se vuelve azul cuando la cerveza alcanza la temperatura de consumo.
La recomendación del congelador rompe un tabú asentado en el sector. Meter latas en el congelador supone riesgo de reventón o deformación, y las cerveceras lo han desaconsejado por control de calidad, aunque los consumidores lo hacen de forma habitual para enfriar rápido. Asahi examinó las especificaciones de los principales fabricantes de frigoríficos japoneses y extranjeros antes de concluir que tres minutos son seguros. “Partimos del comportamiento del cliente en lugar de tratarlo como un tabú desde la lógica del fabricante”, dijo Noma a Bunshun Online.
Qué cambia para la categoría
Para el sector, la eliminación de los escalones fiscales significa que la diferenciación tendrá que venir del producto y de la marca, y no del diseño del tramo impositivo. Asahi afirma que ya percibió tras la renovación de 2022 que los consumidores volvían a fijarse en el karakuchi, y ahora sitúa el frío como la siguiente palanca. Super Dry cumple 40 años en 2027 y la compañía describe la versión 3.0 como una estación de paso, no como un punto final.
La incógnita es adónde irá el volumen del segmento económico. Quienes se pasaron al happoshu y a la cerveza de tercera categoría por precio verán reducido el ahorro cuando converjan los tipos. Bunshun Online señala, no obstante, que la actitud hacia el alcohol se ha diversificado y que la eficiencia en coste y en tiempo pesa en las decisiones de consumo, lo que limita cuánto de ese volumen vuelve por sí solo a la cerveza de malta pura.