Confagricoltura advierte que los productores italianos de trigo duro cosechan con pérdidas al caer el precio por debajo de 300 euros por tonelada
La asociación agraria italiana Confagricoltura afirma que las cotizaciones del trigo duro han caído por debajo de 300 euros por tonelada, por debajo de los costes medios de producción, lo que obliga a cosechar la campaña de 2026 con pérdidas. La superficie sembrada ha bajado un 10% desde 2012 y la autosuficiencia ha caído al 56,5%.
Precios por debajo de los costes de producción
Los productores italianos de trigo duro se preparan para cosechar la campaña de 2026 con pérdidas, según una advertencia de la asociación agraria Confagricoltura recogida por Il Sole 24 Ore. Las cotizaciones de la recién creada Commissione Unica Nazionale (CUN) —la comisión nacional de precios surgida tras años de disputas en la cadena— para el trigo duro de mayor calidad se sitúan hoy por debajo de 300 euros por tonelada. Ese nivel, según Confagricoltura, está por debajo de los costes medios de producción: «quien cosecha trigo duro este verano lo hace con pérdidas».
El centro de estudios de la organización subraya que las dificultades van más allá de una crisis coyuntural. El trigo duro es la materia prima de la pasta, símbolo de las exportaciones agroalimentarias del Made in Italy, pero la rentabilidad para los agricultores se ha erosionado de forma constante.
Menos superficie y menor autosuficiencia
Entre 2012 y 2025, la superficie sembrada de trigo duro en Italia se redujo un 10%, según Confagricoltura. En el mismo periodo, la tasa de autosuficiencia cayó del 78% al 56,5%. Para alcanzar la plena autosuficiencia, a Italia le faltarían hoy más de 880.000 hectáreas.
La asociación considera que la tendencia es estructural y no cíclica. «Italia depende del exterior para casi la mitad del trigo duro que transforma en pasta, y esta dependencia crece cada año, con márgenes que se contraen o incluso resultan negativos para los cerealistas», señaló Confagricoltura. «No se trata de una crisis de mercado, sino de una crisis de soberanía productiva».
- Cotizaciones del trigo duro (CUN, mayor calidad): por debajo de 300 euros/t
- Déficit de producción: superior al 40%
- Superficie sembrada: un 10% menos de 2012 a 2025
- Tasa de autosuficiencia: del 78% al 56,5%
- Hectáreas necesarias para la autosuficiencia: más de 880.000
El excedente global añade presión
La presión interna se agrava con el aumento de los excedentes globales. Para 2026 se prevé un nuevo incremento de la oferta mundial de trigo duro, según Confagricoltura. En consecuencia, las existencias globales —ya en máximos— volverán a crecer, con un efecto depresor adicional sobre los precios. Aun así, la asociación afirma esperar que la calidad de la cosecha italiana sostenga las cotizaciones y una mayor valorización de la pasta en los mercados nacional y exteriores.
Los datos llegarán al Gobierno
Confagricoltura subraya que no pretende alimentar la polémica sobre el instrumento de fijación de precios CUN, sino promover una estrategia de cadena que revierta el descenso estructural de la superficie cultivada y devuelva la autosuficiencia por encima de un umbral de seguridad, garantizando la renta de los agricultores. El 15 de julio, durante su asamblea de verano, la asociación prevé presentar estas cifras y una serie de propuestas al ministro de Agricultura Francesco Lollobrigida, con el objetivo declarado de pasar de las quejas a respuestas concretas y de largo plazo para la cadena del trigo duro italiano.
Para importadores y fabricantes de pasta, las cifras apuntan a una dependencia continuada del trigo duro extranjero para cubrir casi la mitad de las necesidades de transformación de Italia. Para los agricultores, precios por debajo de 300 euros por tonelada frente a existencias mundiales al alza dejan poco margen para una recuperación cercana, salvo que las primas por calidad o las medidas de política agraria cambien el equilibrio.