La náutica de recreo italiana alcanza una facturación récord de 8.720 millones de euros en 2025
La industria náutica de recreo italiana cerró 2025 con una facturación récord de 8.720 millones de euros, un 1,4% más que en 2024, según los datos presentados en Génova antes del 66 Salón Náutico Internacional. Las exportaciones de los astilleros también marcaron un máximo de 4.400 millones, e Italia concentra 568 pedidos de superyates, el 52% del total mundial.
La industria náutica de recreo italiana cerró 2025 con una facturación de 8.720 millones de euros, el nivel más alto de su historia y un 1,4% más que en 2024. Los datos se presentaron en Génova durante la antesala del 66 Salón Náutico Internacional, en el marco del Boating Economic Forecast dedicado a la nueva edición del estudio La Nautica in Cifre – LOG, elaborado por la oficina de estudios de Confindustria Nautica junto con la Fondazione Edison y en colaboración con IULM COMAR. La mesa redonda estuvo moderada por Andrea Bignami, periodista de Sky TG24 Economia, según informó La Gazzetta del Mezzogiorno citando a Adnkronos.
La cifra total incluye embarcaciones de recreo, accesorios y motores. El empleo directo creció un 3% hasta 32.420 personas, mientras que toda la cadena náutica reúne cerca de 170.000 ocupados. La aportación del sector al PIB italiano es de 7.510 millones de euros, equivalente al 3,32 por mil del producto nacional.
El crecimiento de los astilleros se concentra en las embarcaciones intraborda
La producción nacional de los astilleros alcanzó 5.470 millones de euros, un 0,5% más. Dentro de ese total, la producción de unidades intraborda subió un 1,3%, mientras que los segmentos ligados a la pequeña náutica —fueraborda, neumáticas y vela— se contrajeron por segundo año consecutivo tras un 2024 ya complicado, según Vela Veneta.
Stefano Pagani Isnardi, director de la oficina de estudios de Confindustria Nautica, señaló que la producción italiana está fuertemente posicionada en la gama alta de los astilleros y en los equipamientos destinados a superyates, segmentos que siguen sosteniendo el conjunto del sector. La pequeña industria náutica, en cambio, registró por segundo año una contracción significativa en un contexto internacional de mayor incertidumbre económica y social. Aun así, el empleo directo creció un 3% y superó las 32.000 personas, lo que a su juicio refleja la profundidad de la cadena productiva.
Exportaciones y pedidos de superyates en niveles récord
El principal motor fue la exportación. Las ventas al exterior de los astilleros crecieron un 2,6% hasta un récord de 4.400 millones de euros, con una cuota exportadora del 90% de la producción. La participación italiana en la exportación mundial es del 21,3%. En superyates, Italia se mantiene como primer país del mundo por pedidos, con 568 unidades, el 52% del total global, una cuota destacada por ShipMag.
- Facturación total del sector: 8.720 millones de euros, un 1,4% más
- Producción de astilleros: 5.470 millones de euros, un 0,5% más
- Exportaciones de astilleros: 4.400 millones de euros, un 2,6% más, el 90% de la producción
- Pedidos de superyates: 568 unidades, el 52% del total mundial
- Facturación de accesorios y equipamientos: 2.030 millones de euros, un 0,4% más
Marco Fortis, director y vicepresidente de la Fondazione Edison, recordó que la exportación italiana de embarcaciones de recreo ha pasado de unos 800 millones de euros al inicio del nuevo milenio a 4.400 millones, más que quintuplicándose. Eso sitúa al sector entre las áreas más dinámicas de la exportación manufacturera italiana y le otorga una posición destacada en la balanza comercial internacional de yates a motor. Añadió que el resultado no procede de un único polo productivo, sino de un sistema de distritos muy especializados.
Proveedores de equipamiento y cinco polos productivos
La industria de accesorios y equipamientos facturó 2.030 millones de euros, un 0,4% más, con una producción nacional de 1.540 millones, un 0,5% más, y una cuota de exportación del 47%, señal de que los fabricantes italianos de componentes están integrados en las cadenas productivas de astilleros extranjeros. Casi el 90% de la facturación de los astilleros se concentra en cinco polos territoriales, y el área del Alto Mediterráneo, entre Liguria y Toscana, representa más de la mitad del total.
Piero Formenti, presidente de Confindustria Nautica, afirmó que las cifras de 2025 muestran una industria capaz de alcanzar un nuevo máximo histórico en un escenario internacional profundamente cambiado, pero que el dato global debe leerse por segmentos. Tras años de crecimiento generalizado de dos dígitos, hoy conviven comportamientos distintos, y la pequeña náutica está más expuesta a las dificultades que afectan a la clase media a escala global. La competitividad futura, dijo, dependerá de la innovación, la inversión en competencias, el apoyo a la internacionalización y las condiciones para que crezca toda la cadena.
El análisis presentado en Génova describe un sector que, tras un largo ciclo de expansión, entra en una fase más compleja y selectiva, con el liderazgo en la gama alta, la vocación exportadora, la especialización de los distritos, la innovación y las competencias como principales factores competitivos.